Mostrando entradas con la etiqueta Apariciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apariciones. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de noviembre de 2012

Prodigios y Favores de La Medalla Milagrosa


Hoy en la Fiesta de Nuestra Señora de La Medalla Milagrosa, queremos recordar su milagrosa aparición a Santa Catalina Labouré y de los portentosos favores y gracias que podemos obtener al llevar su medalla con  mucha fe y devoción.

Su historia comienza al inicio del siglo antepasado, en 1806, cuando la Providencia hizo nacer en Borgoña (Francia) a una niña destinada a representar un gran papel en su tiempo y en los siglos venideros: Catalina Labouré.

A los nueve años Catalina pierde a su madre. Llorando mucho, sube ella entonces en un mueble, donde había una imagen de Nuestra Señora y declara abrazando a la imagen: “Desde hoy, Vos seréis mi madre”.

Y María Santísima, correspondiendo a tanto afecto por Ella misma inspirado, se volvió de modo especial madre de Catalina.

A los 23 años, victoriosa ante todos los intentos paternos de apartarla de los caminos que Dios le había trazado, Catalina obtuvo autorización para entrar como postulante en la casa de las Hijas de la Caridad de Chatillon-sur-Seine.

Tres meses después, el día 21 de abril de 1830, traspuso por primera vez los umbrales del noviciado de las Hijas de la Caridad, en la Rue du Bac, en París.

Primera aparición de Nuestra Señora

En julio del mismo año, Catalina ve por primera vez a la Reina del Cielo y de la Tierra. Transcribo en seguida sus propias palabras, extraídas de su manuscrito:

“A las once y media de la noche, oí que me llamaban por mi nombre: —¡Catalina, Catalina! Me desperté y miré hacia el pasadizo que era el lugar de donde venía la voz. Corro la cortina y veo un niño vestido de blanco, de unos cuatro o cinco años, el cual me dijo: —Levántate pronto y ven a la capilla; la Virgen te espera. [...]

Así se pasó el momento más dulce de mi vida. Me sería imposible decir lo que sentí. Ella me dijo: [...]

—Hija mía, Dios quiere encargarte una misión. Tendrás que sufrir, pero te sobrepondrás pensando que lo haces por la gloria de Dios. [...] Te contradirán, pero tendrás la gracia; no temas. [...] Serás inspirada en tus oraciones”.

Santa Catalina, de rodillas, a los pies de la Virgen

Segunda aparición de Nuestra Señora: la Medalla Milagrosa

Habían transcurrido cuatro meses desde la primera aparición de Nuestra Señora, que había dejado en Santa Catalina profundas añoranzas y un inmenso deseo de volver a ver a la Madre de Dios. He aquí cómo, en sus manuscritos, la propia novicia de las Hijas de la Caridad narra la segunda aparición:

“El día 27 de noviembre de 1830... vi a la Santísima Virgen. Era de estatura mediana, estaba de pie, vestida con un traje de seda blanco aurora, hecho a la manera que se llama à la Vierge, holgado, con mangas lisas y un velo blanco que le cubría la cabeza y descendía de cada lado hasta abajo. Bajo el velo, vi sus cabellos lisos partidos al medio y por encima un bordado de más o menos tres centímetros de ancho, sin flecos, esto es, apoyado ligeramente sobre los cabellos. El rostro bastante descubierto, los pies apoyados sobre media esfera, y teniendo en las manos una esfera de oro, que representaba al mundo. Tenía las manos puestas a la altura de la cintura, de una manera muy natural, y los ojos elevados hacia el Cielo...

Aquí su rostro era magníficamente bello. Yo no sabría describirlo... Y poco después, de repente, percibí en esos dedos anillos revestidos con piedras, unas más bellas que las otras, unas mayores y otras menores, que lanzaban rayos cada cual más bello que los otros. Partían de las piedras mayores los más bellos rayos, siempre ensanchándose hacia los extremos, cubriendo toda la parte de abajo. Yo no veía más sus pies... En ese momento en que estaba contemplándola, la Santísima Virgen bajó los ojos, mirándome fijamente. Una voz se hizo oír, diciéndome estas palabras:

— «La esfera que ves representa al mundo entero, particularmente a Francia... y a cada persona en particular...»

Aquí yo no sé expresar lo que sentí y lo que vi: la belleza y el resplandor, los rayos tan bellos...

— «Es el símbolo de las gracias que derramo sobre las personas que me las piden... » Me hizo comprender lo agradable que era rezar a la Santísima Virgen y cuán generosa es Ella con las personas que le rezan. Cuántas gracias concede a las personas que se las piden y la alegría que siente concediéndolas... En ese momento se formó un marco alrededor de la Santísima Virgen, un tanto ovalado, donde había en lo alto estas palabras: «Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos», escritas con letras de oro. .... Entonces, se oyó una voz que me dijo:

— «Haz, haz acuñar una medalla según este modelo. Todas las personas que la lleven en el cuello recibirán grandes gracias. Las gracias serán abundantes para las personas que la usen con confianza...»

En ese instante, el cuadro me pareció darse vuelta, y ahí vi el reverso de la medalla. Preocupada por saber qué era necesario poner del lado reverso de la medalla, después de muchas oraciones, un día, en la meditación, me pareció oír una voz que me decía: «La M y los dos corazones dicen lo suficiente».


Tercera aparición de Nuestra Señora

Pocos días después, en diciembre de 1830, la Santísima Virgen visita a Catalina por tercera y última vez.

La Virgen María se presenta con el mismo vestido color de aurora y con el mismo velo, sujetando nuevamente un globo de oro sobrepuesto por una pequeña cruz.

De los mismos anillos adornados con piedras preciosas irradiaba, con intensidades diversas, la misma luz:

“Es imposible de expresar lo que sentí y todo cuanto comprendí en el momento en que la Santísima Virgen ofrecía el globo a Nuestro Señor.

Mientras me ocupaba en contemplar a la Santísima Virgen, una voz se hizo oír en el fondo de mi corazón: «Estos rayos son el símbolo de las gracias que la Santísima Virgen consigue para las personas que las piden». Esas líneas deben ser colocadas como leyenda debajo de la Santísima Virgen.

Yo estaba llena de buenos sentimientos, cuando todo desapareció como algo que se borra; y me quedé repleta de alegría y consolación”.

Así concluye el ciclo de las apariciones de la Santísima Virgen a Santa Catalina, que recibe, no obstante, un consolador mensaje: «Hija mía, de ahora en adelante no me verás más, pero oirás mi voz durante tus oraciones».

Pero el padre Aladel, confesor de Santa Catalina, a quien ella le cuenta todo, se muestra frío e incrédulo, considerándola soñadora, visionaria, alucinada.

Por fin, después de consultar al arzobispo de París, que le anima a llevar adelante la empresa, el padre Aladel encarga las primeras 20.000 medallas, en 1832.



Los primeros prodigios

Las medallas milagrosas iniciaron su esplendoroso cortejo de milagros durante la epidemia de cólera que azotó a Francia en aquel mismo año. Siguen un ejemplo de milagro en el orden de la naturaleza y otro en la orden de la gracia, o espiritual, ambos bastante significativos:

* En la diócesis de Meaux, una señora contagiada por el cólera, ya desahuciada, y en vísperas de dar a luz, recibe una medalla milagrosa: nace una bella y saludable niña, y su madre se ve totalmente curada.

* Próximo a fallecer, un militar de Alençon respondía con blasfemias e insultos a todos los incitamientos a la conversión que le dirigían el capellán y las religiosas: “Vuestro Dios no quiere a los franceses: decís que Él es bueno y que me ama, pero si así fuese ¿cómo me hace sufrir de este modo? No necesito de vuestros consejos, ni de vuestros sermones”.

A medida que se aproximaba a la muerte, se multiplicaban las imprecaciones. Cuando nadie más esperaba su conversión, seis días después de que una monja le prendiera al lecho, sin que él lo percibiera, una medalla milagrosa, el militar declara: “No quiero morir en el estado en que me encuentro; pidan al padre que haga el favor de oírme en confesión”.

En medio de terribles tormentos, muere con serenidad y dice: “Lo que me causa pesar es haber amado tan tarde, y no amar mucho más”.

Estos hechos nos enseñan que la medalla debe ser usada no solamente para pedir beneficios de orden material, sino principalmente para pedir gracias de conversión, de santificación propia o de otras personas, cambios de comportamiento, abandono de vicios y de situaciones pecaminosas, etc., en fin todo aquello que parece difícil, y hasta casi imposible, pero que puede ser alcanzado recurriendo al poder de la Virgen, a través del uso devoto, humilde y lleno de confianza de su milagrosa medalla.

La oración que ciertamente Ella recibe con mayor agrado, hecha por aquellos que traen consigo esta medalla de tantas gracias, es la jaculatoria grabada en ella, y que Nuestra Señora misma se dignó enseñarnos, para que la recemos muchas veces al día: “¡Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!”


Fuente: Fatima.org

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El secreto de Nuestra Señora de la Salette

«Melanie, esto que yo te voy a decir ahora no será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858: Los Sacerdotes, Ministros de mi Hijo, los Sacerdotes…, por su mala vida, por sus irreverencias e impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza. ¡Sí!, los Sacerdotes piden venganza y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a Mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al Cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no se encuentra nadie que implore misericordia y perdón para el Pueblo. Ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la víctima sin mancha al Eterno, en favor del mundo. Dios va a castigar de una manera sin precedentes. ¡Ay de los habitantes de la Tierra…! Dios va a derramar su cólera y nadie podrá sustraerse a tantos males juntos. ¡Los jefes, los conductores del Pueblo de Dios, han descuidado la oración y la penitencia, y el demonio ha oscurecido sus inteligencias, se han convertido en estrellas errantes que el viejo diablo arrastrará con su cola para hacerlos perecer. Dios permitirá a la serpiente antigua poner divisiones entre los soberanos, en las sociedades y en las familias. (…) La sociedad está en vísperas de las más terribles calamidades y los más grandes acontecimientos. Se verá obligada a ser gobernada por una vara de hierro y a beber el cáliz de la cólera de Dios. Que el Vicario de mi Hijo, el soberano Pontífice Pio IX, no salga ya de Roma después del año de 1859; pero que sea firme y generoso; que combata con las armas de la fe y del amor. Yo estaré con él. (…) Italia será castigada por su ambición de querer sacudir el yugo del Señor de los Señores. (…) La sangre correrá por todas partes. Las Iglesias serán cerradas o profanadas. Los Sacerdotes y religiosos serán perseguidos.(…) Muchos abandonarán la Fé, y el número de Sacerdotes y religiosos que se separarán de la verdadera religión será grande. Entre estas personas se encontrarán incluso Obispos. Que el Papa se ponga en guardia contra los obradores de milagros, pues llega el tiempo en que los prodigios más asombrosos tendrán lugar en la tierra y en los aires. (…) Lucifer, con gran número de demonios, serán desatados del Infierno; abolirán la fe, aún entre las personas consagradas a Dios. (…) Muchas casas religiosas perderán completamente la fe y perderán a muchísimas almas. Los malos libros abundarán en la Tierra y los espíritus de las tinieblas extenderán por todas partes un relajamiento universal en todo lo relativo al servicio de Dios. Habrá Iglesias para servir a esos espíritus. (…) ¡Ay de los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas, a poner a salvo su autoridad y dominar con orgullo!

El Vicario de Mi Hijo tendrá mucho que sufrir, porque por un tiempo la Iglesia será entregada a grandes persecuciones. Esta será la hora de las tinieblas. La Iglesia tendrá una crisis espantosa. Dado el olvido de la santa Fe en Dios, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. (…) El Santo Padre sufrirá mucho. Yo estaré con él hasta el fin para recibir su sacrificio. Los malvados atentarán muchas veces contra su vida, sin poder poner fin a sus días; pero ni él ni su sucesor verán el triunfo de la Iglesia de Dios. Los gobernantes civiles tendrán todos un mismo plan, que será abolir y hacer desaparecer todo principio religioso para dar lugar al materialismo, al ateísmo, (…) a toda clase de vicios. Que los que estén al frente de las comunidades religiosas vigilen a las personas que han de recibir, porque el demonio usará toda su malicia para introducir en las órdenes religiosas a personas entregadas al pecado, pues los desórdenes y el amor de los placeres carnales se extenderán por toda la Tierra. Francia, Italia, España e Inglaterra estarán en guerra; la sangre correrá por las calles; el francés luchará contra el francés, el italiano contra el italiano… habrá una guerra universal que será espantosa. Por algún tiempo Dios no se acordará de Francia ni de Italia, porque el Evangelio de Cristo no es ya conocido. Los malvados desplegarán toda su malicia. Al primer golpe de su espada fulminante las montañas y la naturaleza temblarán de espanto, porque los desórdenes y los crímenes de los hombres traspasan la bóveda de los Cielos. París será quemado, y Marsella engullida; varias grandes ciudades serán sacudidas y engullidas por terremotos. Se creerá que todo está perdido. No se verán más que homicidios, no se oirá más que ruido de armas y blasfemias. Los justos sufrirán mucho, sus oraciones, su penitencia y sus lágrimas subirán hasta el Cielo, y todo el Pueblo de Dios pedirá perdón y misericordia e implorarán su ayuda e intercesión. Entonces Jesucristo, por un acto de justicia y de su gran misericordia con los justos, mandará a sus ángeles que destruyan a todos sus enemigos. Los perseguidores de la Iglesia de Cristo y los hombres dados al pecado perecerán de golpe, y la Tierra quedará como un desierto.

Entonces será la paz, la reconciliación de Dios con los hombres; Jesucristo será servido, adorado y glorificado. La caridad florecerá en todas partes. Los nuevos reyes serán el brazo derecho de la Santa Iglesia que será fuerte, humilde, piadosa, pobre, celosa e imitadora de las virtudes de Jesucristo. El Evangelio será predicado por todas partes y los hombres harán grandes progresos en la fe, porque habrá unidad entre los obreros de Jesucristo, y los hombres vivirán en el temor de Dios.» (…)

(Las profecías de La Salette no parecen haber sido dictadas en orden sucesivo, no son correlativas. Continúa:)

«La Tierra será castigada con todo género de plagas. Habrá guerras, hasta la última que la harán los diez reyes del anticristo, los cuales tendrán todos un mismo plan, y serán los únicos que gobernarán al mundo. Antes que eso suceda, habrá una especie de falsa paz en el mundo; no se pensará más que en divertirse; los malvados se entregarán a toda clase de pecados; pero los hijos de la Santa Iglesia, los hijos de la fe, mis verdaderos imitadores, creerán en el amor de Dios y en las virtudes que me son más queridas. Dichosas las almas humildes guiadas por el Espíritu Santo, Yo combatiré con ellas hasta que lleguen a la plenitud de la edad. La naturaleza clama venganza contra los hombres, y tiembla de espanto en espera de lo que debe suceder en la Tierra encharcada de crímenes. Temblad Tierra, y vosotros que hacéis profesión de servir a Jesucristo y que interiormente os adoráis a vosotros mismos, ¡temblad!, pues Dios va a entregaros a sus enemigos, porque los lugares santos están en la corrupción. Muchos conventos no son ya casa de Dios, sino pastizales de Asmodeo. Durante este tiempo nacerá el anticristo… Hará prodigios y no se alimentará sino de impurezas. … Se cambiarán las estaciones… Los astros perderán sus movimientos regulares. La luna no reflejará más que una débil luz rojiza. El agua y el fuego causarán en el globo terrestre movimientos convulsivos y horribles terremotos.

ROMA perderá la Fé y se convertirá en la sede del anticristo. Los demonios del aire, con el anticristo, harán grandes prodigios en la Tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. Dios cuidará de sus fieles servidores y de los hombres de buena voluntad. El Evangelio será predicado por todas partes. Todos los pueblos y todas las naciones conocerán la verdad.

Hago una apremiante llamada a la Tierra, llamo a los verdaderos discípulos del Dios que vive y reina en los Cielos, llamo a los verdaderos imitadores de Cristo hecho hombre, el único y verdadero salvador de los hombres. Llamo a mis hijos, a mis verdaderos devotos, a los que se me han consagrado a fin de que los conduzca a mi Divino Hijo, los que llevo, por decirlo así, en mis brazos, los que han vivido de mi espíritu. Finalmente… Llamo a los Apóstoles de los Últimos Tiempos. Los fieles discípulos de Jesucristo que han vivido en el menosprecio del mundo y de sí mismos, en la pobreza y en la humildad, en la oración y en la mortificación, en la castidad y en la unión con Dios. En el sufrimiento, y desconocidos del mundo. Ya es hora que salgan y vengan a iluminar la Tierra: Id y mostraos como mis hijos queridos, yo estoy con vosotros y en vosotros, con tal que vuestra fe sea la luz que os ilumine en esos días de infortunio. … Luchad hijos de la luz, vosotros pequeño número… pues ya está aquí el tiempo de los tiempos, el fin de los fines. La Iglesia se oscurecerá, el mundo quedará consternado. Pero he ahí ENOC y ELÍAS, llenos del espíritu de Dios; predicarán con la fuerza de Dios, y los hombres de buena voluntad creerán en Dios, y muchas almas serán consoladas. Harán grandes prodigios por la virtud del Espíritu Santo, y condenarán los errores diabólicos del anticristo. ¡Ay de los habitantes de la Tierra…! Habrá guerras sangrientas y hambres, pestes y enfermedades contagiosas; habrá lluvias de un granizo espantoso… … Tempestades que destruirán ciudades, terremotos que engullirán países; se oirán voces en el aire; los hombres se golpearán la cabeza contra los muros, llamarán a la muerte. … La sangre correrá por todas partes. ¿Quién podrá resistir si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y oraciones de los justos, Dios se dejará aplacar. Enoc y Elías serán muertos. ROMA pagana desaparecerá, caerá fuego del cielo y consumirá tres ciudades; el universo entero estará preso del terror, y muchos se dejarán seducir por no haber adorado al verdadero Cristo, que vivía entre ellos. Ha llegado el tiempo. El sol se oscurece, solo la fé vivirá. Aquí está el tiempo. El abismo se abre. He aquí el rey de los reyes de las tinieblas. Aquí está la bestia con sus súbditos, llamándose el salvador del mundo. Se elevará con orgullo por los aires para subir hasta el Cielo. Será sofocado por el soplo de San Miguel Arcángel. Caerá. Y la Tierra, que llevará TRES DÍAS en continuas evoluciones, abrirá su seno lleno de fuego. Será hundido para siempre, (el anticristo), con todos los suyos, en los abismos eternos del infierno. Entonces el agua y el fuego purificarán y consumirán todas las obras del orgullo de los hombres y todo será renovado. Dios será servido y glorificado.»


Fuente: RC
Subrayado: Romanistas

Santuario de La Salette


«En cuanto a las revelaciones privadas, es mejor creer que no creer en ellas; porque si crees y resultan ser verdaderas, te sentirás feliz de que creiste, porque Nuestra Santa Madre lo pidió. Y si resultan ser falsas, tú recibes todas las bendiciones como si fueran verdaderas, porque creiste que eran verdad.» (Papa Urbano VIII, 1636 )

VEAN ESTA NOVENA A N.S. DE LA SALETTE!! AQUI

martes, 15 de mayo de 2012

Mensajes no aprobados

Hace un tiempo atras comentamos algo de unos mensajes recientes a Luz de Maria. No conozco estos mensajes pero cuando los busque hoy note que mi buscador bloqueaba automaticamente el sitio que los promosionaba. Asi que decidi buscar algun blog que los publicara y di con este. He leido unos cuantos hoy y me parecen cuando menos muy interesantes por su actualidad. Les dejo el link para que lo juzguen uds. mismos.

http://avisosyadvertencias.blogspot.com

viernes, 13 de mayo de 2011

Las palomas de Fátima

Nuestra Señora de Fátima
Fiesta: 13 de mayo


En 1946 la estatua de N. S. de Fátima fue llevada de Bombarral a Lisboa. Dos amigos se encuentran en medio de la multitud delirante que ovacionan a la Virgen como nunca nadie había sido festejado. Carlos, un joven creyente, como todo el mundo salta de júbilo, en cambio su amigo Fernando sonríe burlesco: “Y pensar que algo parecido sea visto todavía en pleno siglo XX! Que se venere a María, yo lo admito, pero aquí estamos frente a una estatua, esto ya roza la idolatría. Es demasiado, reconócelo.”

De pronto, ven que tres palomas se aproximan a la estatua y una tras otra se coloca a los pies de la Virgen. Los gritos de alegría, los aplausos, las salvas de morteros se suceden, sin embargo, las palomas no se asustan. Una lluvia de flores cae del cielo y ellas no se inmutan. Todo lo contrario, bajan la cabeza y extienden las alas cuando la lluvia de flores se vuelve intensa, se acurrucan y arrullan delicadamente a la estatua, quedándose horas y días enteros inmóviles.

Incluso ya dentro de la Catedral de Lisboa, las palomas no se mueven de su lugar. El 6 de diciembre de 1946, durante la misa solemne, una de ellas se posa sobre la corona de la Virgen, como símbolo del Espíritu Santo. A la hora de la Santa Comunión de los cuatro mil fieles presentes, ésta se vuelve hacia el altar y abriendo las alas permanece en gesto de adoración hasta el final. La multitud la observa sumida en la admiración. Fernando está ahí, con una niña en brazos que quiere ver mejor a la Virgen a quien le manda besos.

María Siegt n°5 1976
Compendio Mariano 1978 del Hermano Albert Pfleger, marista


Fuente: Un Minuto con Maria

Véase tambien: Nuestra Señora de Fátima

domingo, 8 de mayo de 2011

Las extraordinarias apariciones de Zeitún, en Egipto


Desde el 5 de mayo de 1968 el papa Copto ortodoxo Cirilo VI reconoce oficialmente las apariciones que tuvieron lugar a partir del 2 de abril de 1968 en Zeitun, en la periferia del Cairo. Los obispos y los sacerdotes encargados de la Comisión de encuesta instituida pro Cirilo VI autenticaron más fácilmente los testimonios recogidos porque ellos mismos tuvieron la ocasión de ver la aparición igual que innumerables fieles.

La declaración oficial de Cirilo VI del 5 de mayo de 1968 fue publicada en los principales órganos de prensa egipcios y la prensa extranjera: «La Sede patriarcal declara con una fe incompleta, una gran alegría y humilde gratitud al Todopoderoso que la Bienaventurada Virgen María se apareció varias veces bajo formas definidas y seguras, durante varias noches y periodos distintos llegando a sobrepasar las dos horas, desde el 2 de abril de 1968 hasta el día de hoy, por encima de la Iglesia Copte de Zeitun en el Cairo en la carretera de Matarieh, donde la Santa Familia pasó durante su estancia en Egipto, tal como lo indica la tradición. Esperamos que esta bendición sea un signo de paz para el mundo y un presagio de prosperidad para nuestro país amado y bendito.»

Las apariciones de la Virgen fueron visibles para una cantidad innumerable de personas. Durante varias semanas la multitud llegó a alcanzar más de 250.000 personas. El 13 de abril de 1968, el fotógrafo Wagih Rizk Matta, el primero en hacer unos clichés impresionantes, fue curado de una herida en el brazo, igual que muchos otros de los presentes.

Desde 1969 la Iglesia Copta ortodoxa incluye en su calendario litúrgico una fiesta de la transfiguración de la Virgen María en Zeitún que hoy se celebra anualmente el 2 de abril.

¿Qué podrían significar las extraordinarias apariciones de la Virgen? Zeitún significa en árabe “olivos” y la rama de olivo que sostenía la Virgen en varias de sus apariciones es un símbolo de paz, oportuno en un momento en que la minoría copta se veía amenazada y la terrible guerra de los Seis días (1967) había enlutado el Medio Oriente.

Después de la toma de Jerusalén, a los Coptos le resultaba prácticamente imposible hacer una peregrinación a los Lugares Santos. Jehan Sadate, la viuda del Presidente asesinado, en nombre de María, escribe en su biografía titulada Una mujer de Egipto: «Pueblo de Egipto, sé que no podrás venir a verme a Jerusalén, por eso, he venido yo a verte al Cairo»


Diccionario de las Apariciones de la Virgen
Abad Laurentin, Ediciones Fayard 2007

Fuente: Un minuto con María

jueves, 28 de abril de 2011

Señales en Costa de Marfil

(publicamos lo que vimos en Youtube)

Barrio de Yopougon, Abidjan (1), Costa de Marfil, 20 de abril de 2011, miércoles santo



El mismo lugar, pero el 31 de marzo de 2011 (se comparan ambos acontecimientos)



otro video...

Economía:

Manteniendo lazos cercanos con Francia desde la independencia en 1960, la diversificación de la agricultura para la exportación, y el estímulo de las inversiones extranjeras, ha hecho de Costa de Marfil uno de los países tropicales africanos más prósperos. No obstante, en años recientes Costa de Marfil se ha visto sujeta a más competencia y el descenso de los precios en el mercado global de sus cultivos agrícolas principales: café y cacao. Esto, junto con una alta corrupción interna, hace la vida difícil para los cultivadores y esos que exportan a mercados extranjeros.

Demografia:

Al año 2007, Costa de Marfil tiene una población de 18.000.000 habitantes. La esperanza de vida es de 49 años. El promedio de hijos por mujer es de 4.43. El 50.9% de la población está alfabetizada. Se calcula que el 7.0% de la población está infectada con el virus de VIH (SIDA).

El 77% de la población están considerados marfileños. Ellos representan varios pueblos diferentes y grupos lingüísticos. Se hablan unos 65 idiomas en el país. Uno de los más comunes es el dioula, que se usa como idioma para comerciar así como un idioma comúnmente hablado por la población musulmana. El francés, el idioma oficial, se enseña en las escuelas y sirve como una lingua franca en las áreas urbanas(particularmente en Abiyán).

Desde que Costa de Marfil se ha establecido como uno de los países más prósperos de África occidental, alrededor del 20% de la población consiste de trabajadores de los vecinos Liberia, Burkina Faso y Guinea. Este hecho ha creado una tensión constantemente creciente en los años recientes, especialmente ya que la mayoría de estos trabajadores son musulmanes mientras la población de origen nativo es en gran parte cristiana (principalmente católicos) y animista. El 4% de la población es de ascendencia no africana. Muchos son ciudadanos franceses, libaneses, vietnamitas y españoles, así como misioneros protestantes de los Estados Unidos y Canadá. En noviembre de 2004, alrededor de 10.000 franceses y otros ciudadanos extranjeros evacuaron Costa de Marfil debido a ataques de jóvenes milicias pro-gobierno.

Fuente: Wikipedia
Resaltado es nuestro.

viernes, 11 de febrero de 2011

Nuestra Señora de Lourdes - 11 de febrero


El 11 de febrero de 1858, Bernadette, una niña de catorce años, recogía leña en Massbielle, en las afueras de Lourdes, cuando acercándose a una gruta, una de viento la sorprendió y vio una nube dorada y a una Señora vestida de blanco, con sus pies descalzos cubiertos por dos rosas doradas, que parecían apoyarse sobre las ramas de un rosal, en su cintura tenia una ancha cinta azul, sus manos juntas estaban en posición de oración y llevaba un rosario.

Bernadette al principio se asusto, pero luego comenzó a rezar el rosario que siempre llevaba consigo, al mismo tiempo que la niña, la Señora pasaba las cuentas del suyo entre sus dedos, al finalizar, la Virgen María retrocedió hacia la Gruta y desapareció. Estas apariciones se repitieron 18 veces, hasta el día 16 de julio.

El 18 de febrero en la tercera aparición la Virgen le dijo a Bernadette: "Ven aquí durante quince días seguidos". La niña le prometió hacerlo y la Señora le expresó "Yo te prometo que serás muy feliz, no en este mundo, sino en el otro".

La noticia de las apariciones se corrió por toda la comarca, y muchos acudían a la gruta creyendo en el suceso, otros se burlaban.
Santa BernardetEn la novena aparición, el 25 de febrero, la Señora mando a Santa Bernadette a beber y lavarse los pies en el agua de una fuente, señalándole el fondo de la gruta. La niña no la encontró, pero obedeció la solicitud de la Virgen, y escarbó en el suelo, produciéndose el primer brote del milagroso manantial de Lourdes.

En las apariciones, la Señora exhortó a la niña a rogar por los pecadores, manifestó el deseo de que en el lugar sea erigida una capilla y mando a Bernadette a besar la tierra, como acto de penitencia para ella y para otros, el pueblo presente en el lugar también la imito y hasta el día de hoy, esta práctica continúa.

El 25 de marzo, a pedido del párroco del lugar, la niña pregunta a la Señora ¿Quien eres?, y ella le responde: "Yo soy la Inmaculada Concepción".

Luego Bernadette fue a contarle al sacerdote, y él quedo asombrado, pues era casi imposible que una jovencita analfabeta pudiese saber sobre el dogma de la Inmaculada Concepción, declarado por el Papa Pío IX en 1854.

En la aparición del día 5 de abril, la niña permanece en éxtasis, sin quemarse por la vela que se consume entre sus manos.

El 16 de julio de 1858, la Virgen María aparece por última vez y se despide de Bernadette.

En el lugar se comenzó a construirse un Santuario, el Papa Pío IX le dio el titulo de Basílica en 1874. Las apariciones fueron declaradas auténticas el 18 de Enero 1862.
Lourdes es uno de los lugares de mayor peregrinaje en el mundo, millones de personas acuden cada año y muchísimos enfermos han sido sanados en sus aguas milagrosas. La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes se celebra el día de su primera aparición, el 11 de febrero.

El mensaje de la Virgen
El Mensaje que la Santísima Virgen dio en Lourdes, Francia, en 1858, puede resumirse en los siguientes puntos:

1-Es un agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes (1854), al mismo tiempo que así se presenta Ella misma como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud.

2-Es una exaltación a la virtudes de la pobreza y humildad aceptadas cristianamente, al escoger a Bernardita como instrumento de su mensaje.

3-Un mensaje importantísimo en Lourdes es el de la Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la cruz.

4-Importancia de la oración, del rosario, de la penitencia y humildad (besando el suelo como señal de ello); también, un mensaje de misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos.


ORACION

Oh María, que te apareciste a Bernardita
en la cavidad de la roca;
al frío y a las sombras del invierno
tú les trajiste el calor de tu presencia
y el resplandor de tu belleza.

Infunde la esperanza, renueva la confianza
en el vacío de nuestras vidas,
tantas veces sumidas en la sombra,
y en el vacío de nuestro mundo,
en el que el Mal hace valer su fuerza.

Tú, que eres la Inmaculada Concepción,
socórrenos, pues somos pecadores.
Danos humildad para la conversión
y valor para la penitencia.
Enséñanos a rezar por todos los hombres.

Guíanos a la fuente de la verdadera vida.
Ayúdanos a caminar como peregrinos
en el seno de la Iglesia.
Estimula en nosotros el hambre de la Eucaristía,
pan del caminante, el Pan de Vida.

Oh María, el Espíritu Santo hizo en ti maravillas:
Él, con su poder, te ha colocado junto al Padre,
en la gloria de tu Hijo, el Viviente.
Vuelve tu maternal mirada
a nuestras miserias del cuerpo y del espíritu.
Que tu presencia, como luz reconfortante,
brille a nuestro lado en el trance de la muerte.

Queremos rezarte, oh María,
con sencillez de niños, como Bernardita.
Que entremos, como ella, en el espíritu
de las Bienaventuranzas;
así podremos, ya aquí abajo,
empezar a conocer las alegrías del Reino
y cantar contigo tu Magníficat.

¡Gloria a Ti, Virgen María,
dichosa servidora del Señor,
Madre de Dios,
morada del Espíritu Santo!

¡Amén!

Nota:
Visita Gruta del Santuario de Lourdes por medio de la Webcam y/o en directo yendo a TV Lourdes donde podrás también depositar tu intención de oración, a los pies de Nuestra Señora.

Fuentes: EWTN, Lourdes - france.org, Instrumentos Cristianos.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Nuestra Señora de Guadalupe

El Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe es único entre todos los grandes centros de devoción mariana, porque aquí se ha conservado y se venera el hermosísimo retrato de María Inmaculada Madre de Dios, en la tilma del humilde indio, San Juan Diego que fue pintado por pinceles que no eran de este mundo.

Pío X en 1910, la declaró "Celestial Patrona de América Latina" y Pío XII la llamó en 1945, Emperatriz de las Américas.


ORACIÓN
A LA VIRGEN DE GUADALUPE

¡Oh Virgen Inmaculada, Madre del verdadero Dios y Madre de la Iglesia! Tú, que desde este lugar manifiestas tu clemencia y tu compasión a todos los que solicitan tu amparo; escucha la oración que con filial confianza te dirigimos y preséntala ante tu Hijo Jesús, único redentor nuestro.

Madre de misericordia, Maestra del sacrificio escondido y silencioso, a ti, que sales al encuentro de nosotros, los pecadores, te consagramos en este día todos nuestro ser y todo nuestro amor. Te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Da la paz, la justicia y la prosperidad a nuestros pueblos; ya que todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y madre nuestra.

Queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo en su Iglesia: no nos sueltes de tu mano amorosa.

Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, te pedimos por todos los obispos, para que conduzcan a los fieles por senderos de intensa vida cristiana, de amor y de humilde servicio a Dios y a las almas.

Contempla esta inmensa mies, e intercede para que el Señor infunda hambre de santidad en todo el Pueblo de Dios, y otorga abundantes vocaciones de sacerdotes y religiosos, fuertes en la fe, y celosos dispensadores de los misterios de Dios.

Breve Historia de las Aparaciones de Nuestra Señora de Guadalupe

Fuente: Devocionario Católico.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Aprueban por primera vez una aparición de la Virgen María en Estados Unidos

CHAMPION, 10 Dic. 10 / 08:05 am (ACI)

El Obispo de Wisconsin, Mons. David L. Ricken, anunció el 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, la primera aprobación oficial de una aparición de la Virgen María en Estados Unidos, ocurrida en el siglo 19 en una capilla del pueblo de Champion, en su jurisdicción eclesiástica.

Desde 1861, el lugar de las apariciones acoge una capilla dedicada a la Virgen María bajo la advocación de "Our Lady of Good Help" (Nuestra Señora de la Buena Ayuda). Luego de una investigación de dos años, Mons. Ricken ha proclamado que las apariciones son "dignas de ser creídas" y confirmó el reconocimiento oficial de la diócesis a este popular santuario mariano.

En la fiesta de la Inmaculada, el Obispo decretó con "certeza moral" que la Virgen María realmente se apareció a la joven inmigrante belga Adele Brise, en tres ocasiones en octubre de 1859.

En las apariciones Adele contempló a una mujer en vestiduras brillantes. En su tercer encuentro, la Virgen María se identificó como "la Reina del Cielo que reza por la conversión de los pecadores".

La Virgen confió a Adele la misión de "reunir a los niños de este lugar campestre y enseñarles lo que tienen que hacer para la salvación. Ve y no temas nada. Te ayudaré".

La muchacha, entonces de 28 años de edad, había querido ser religiosa antes de viajar de Bélgica a Estados Unidos. Tras estas visiones, ingresó a la tercera orden franciscana e instruyó a muchos niños y adultos, en una época marcada por la escasez de sacerdotes en Wisconsin.

En declaraciones a ACI Prensa, Mons. David L. Ricken, comentó que la vida de Adele es uno de los testimonios más convincentes de la validez de las apariciones. En vez de atraer la atención de los demás hacia ella, se dedicó humildemente a cumplir la misión encomendada.

El Prelado afirmó que Adele "recorrió toda esta área y visitó las casas que los estaban más lejos" resaltando su espíritu de humildad y simplicidad. "La mayor cantidad de las veces caminó, y podía pasar varios días con los niños enseñándoles el catecismo y conversando con sus padres sobre su fe".

"Realmente tenía un espíritu evangelizador… y lo demostró, no solo con su mensaje, sino con toda su vida", dijo el Obispo.

Mons. Ricken también se refirió a las "incontables historias de oraciones respondidas" que incluyen relatos "de los que muchos llaman milagros". Este Obispo indica que ha escuchado "historia tras historia" sobre curas "increíbles" y conversiones.

En opinión del P. John Doefler, Rector del Santuario de Our Lady of Good Help, estas apariciones podrían estar vinculadas a las de la Virgen de Lourdes en 1858.

"En Lourdes, María se identifica como la Inmaculada Concepción. Aquí lo hace como la Reina del Cielo. Entre ambas, se engloban todos los misterios marianos: desde el comienzo de su vida hasta la asunción y la coronación en el Cielo".

Fuente: Aciprensa

viernes, 8 de mayo de 2009

Aparición de San Miguel Arcángel en el Monte Gargano


La misa del 8 de mayo en honor a la Aparición del Arcángel San miguel en el Monte Gargano es otra de las ilustres víctimas de la primera poda que sufrió el Misal Romano ya antes de las reformas post-conciliares. El nuevo código de rúbricas de Juan XXIII la relegó al apartado de las misas pro aliquibus locis al igual que la misa de la Invención de la Cruz (3 de mayo) y la de San Juan ante Portam Latinam (6 de mayo), que abrían espléndidamente el mes de las flores. El motivo era la duplicación de fiestas de un mismo titular. El Arcángel San Miguel, en efecto, es conmemorado también el 29 de septiembre. Sin embargo, mientras esta fiesta recuerda también a todos los espíritus angélicos, la de hoy era peculiar del gran príncipe de las huestes celestiales, habiendo sido extendida a la Iglesia universal por san Pío V.

La aparición a la que se refiere la calenda de hoy tuvo lugar en el año 490 en el sur de Italia, más precisamente en el monte Gargano, importante macizo que forma un promontorio en la región de Apulia a orillas del Adriático (se lo conoce como la espuela de la bota de Italia). Un vecino de Siponte había perdido un preciado ejemplar de su rebaño de toros y al buscarlo reparó que al animal estaba en la entrada de una cueva. Disparó hacia él una flecha para espantarlo y que volviera, pero el dardo dio una vuelta y volvió hacia el ganadero, el cual, asombrado, fue a contar el episodio al obispo. Éste dispuso tres días de ayuno y plegarias y acudió a la cueva. Mientras rezaba fuera de ella se le apareció un espíritu que se presentó como el Arcángel San Miguel, “el que asiste permanentemente en la presencia de Dios”. Indicó al obispo que deseaba que se le edificase una iglesia en esa cueva.

El prelado dudaba y en esta sazón el pueblo se vio amenazado por la invasión de los bárbaros. San Miguel volvió a aparecerse al obispo y le aseguró que no había nada que temer si había fe sincera y firme, prometiendo conjurar el peligro, como así fue, pues los invasores se retiraron. Aun así continuó el obispo con sus vacilaciones y decidió acudir al Papa, yendo a Roma, donde le expuso el caso. El Sumo Pontífice le prescribió lo mismo que él había dispuesto la primera vez que oyó la historia: tres días de ayuno y de oración ante la cueva, lo cual fue puesto en práctica. El santo Arcángel se manifestó por tercera vez y en esta ocasión de manera inequívoca. Dijo al obispo que no era necesario ya que consagrase la cueva pues ya había quedado santificada con la presencia angélica. Al penetrar en su interior, vio con asombro un espléndido altar revestido de rojo mantel y con una cruz de cristal. A la entrada había impresa la huella milagrosa de un pie, como queriendo atestiguar la sobrenatural visita.

El Santuario de San Miguel en el Monte Gargano se convirtió en una importante meta de peregrinación y contribuyó a la difusión de la devoción al Arcángel y tuvo ecos en otros lugares de la Cristiandad. En Roma, por ejemplo, cien años después de la aparición en el Gargano, el papa San Gregorio I atajó la peste que se había declarado mediante la invocación de San Miguel, a quien había visto en lo alto del mausoleo de Adriano blandiendo una espada. En la Edad Media el lugar se convirtió en fortaleza: el famoso e inexpugnable Castel Sant’Angelo. En el siglo VIII, el obispo de Avranches en Normandía hizo construir un santuario después de tener también por tres veces la visita de San Miguel. También fue escogido un promontorio: el que se alza frente a la costa normando-bretona y se convierte en isla debido al fenómeno de la pleamar, llevando el célebre nombre de Mont Saint-Michel, que alberga aun hoy una magnífica abadía con su imponente castillo. El monte Gargano fue aún escenario de prodigios al aparecerse nuevamente el Arcángel para detener una terrible plaga desatada en 1656. Foco de gran espiritualidad, no es casual que en sus proximidades se erija el convento de San Giovanni Rotondo, donde se santificó el Padre Pío de Pietrelcina.

Visto en Panorama Católico Internacional

miércoles, 14 de mayo de 2008

Nuestra Señora de Fátima


Es la “gran Aparición de la Virgen María del siglo XX”. Hasta 1917 apenas si la pequeña villa de Fátima (Portugal) era conocida fuera de su nación ni aun dentro de ella.

Cerca de Fátima se encuentra la aldea de Aljustrel, en donde nacieron los tres niños: Lucía, Francisco y Jacinta; éstos dos últimos eran hermanos y primos de la primera.

Lucía era la menor de cinco hermanos y la mayor de los tres videntes de la Virgen de Fátima y la que más directamente trató con la Virgen María, quizá por ser la mayor. Muertos ya sus dos primitos, ingresó con las Religiosas Doroteas en Pontevedra (España) y más tarde, con deseos de vivir más retirada del mundo, abrazó la vida de religiosa carmelita contemplativa. Falleció el 13 de febrero de 2005 en Coimbra, Portugal.

Los tres videntes eran sencillos, humildes y de familias muy cristianas. Recibieron una formación bastante severa y desde muy niños se vieron obligados a trabajar para poder comer. Francisco era jovial, simpático y muy agraciado. Le gustaba la música, las flores y, sobre todo, las estrellas. Normalmente él veía a la Virgen, pero no le hablaba ni la oía. Corto sería su destierro en esta vida. El 4 de abril de 1919, a los dos años de las celestes apariciones, volaba al cielo. Jacinta también era muy fina y agraciada. La benjamina de diez hermanos. Desde muy pequeñita fue muy piadosa y sufría cuando le contaban los padecimientos de Jesús en su Pasión. A los diez años de edad volaba al cielo este ángel de carne humana que, como su hermanito, el 13 de Mayo del año 2000, el Papa Juan Pablo II los declaró beatos en su visita a Fátima, siendo los primeros niños no mártires en ser beatificados.

A los tres videntes, el 13 de mayo de 1917, en medio de una tormenta y mientras cuidaban el rebaño, después de haber rezado el Santo Rosario, se les apareció la Virgen María vestida de blanco y les pidió que volvieran seis veces más y que el mes de octubre les revelaría quién era y lo que quería. Les anunció que tendrían que sufrir mucho, pero que no se desalentaran que Ella les ayudaría. Les pidió rezaran muchos rosarios, pero mejor de lo que lo hacían hasta entonces. Las apariciones se repitieron el 13 de cada mes. En todas ellas sucedía algo parecido: mientras rezaban el Santo Rosario, acompañados cada día de más seguidores que palpaban lo sobrenatural, se les aparecía aquella joven, resplandeciente de luz, vestida de blanco, con el rosario entre las manos y les invitaba a rezar con Ella. Después les comunicaba algunas cosas que han llegado hasta nosotros, donde se manifiesta el deseo ardiente de la Virgen de que seamos almas de oración y que procuremos hacer sacrificios para unirlos a la Pasión de su Hijo.

De todas partes del mundo desde entonces, y cada día va en aumento, acuden gran cantidad de fieles a la pequeña villa de Fátima, a rezar a la Virgen María, a recibir los Sacramentos y mejor vivir la vida cristiana. La Virgen de Fátima irradia desde allí sus gracias y bendiciones sobre toda la humanidad. Su Corazón Inmaculado y el Escapulario del Carmen han sido los instrumentos que ha elegido para manifestarnos su amor.

ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA

Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.

Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás éstas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.

¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Fuente: Tradición Católica