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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Historia del día de las Madres en Panamá y La Inmaculada Concepción


Panamá rinde honor a sus madres por primera vez el 11 de mayo de1924. En una reunión regular del Club Rotario de Panamá, donde se aprobó establecer un día para honrar a las madres de este país, y establecieron varios puntos en una resolución.

Resolución:

1. Desde las 7 de la mañana del domingo 11 de mayo, hasta las 6 de la tarde del mismo día, todas las oficinas telegráficas de la región, recibirán los nombres, dirección y firma del hijo que desea saludar a su madre en ese día, teniendo que pagar 5 centavos por el servicio. El texto del telegrama será igual para todos y estará listo desde el día anterior.

2. Los cementerios de la ciudad estarán abiertos de 8: 00 a.m.
hasta las 6:00 p.m.

3. En la noche se celebrarán veladas en honor de las madres, en todas las escuelas de la ciudad.

4. Se llevará a cabo un concurso para ofrecer un regalo a la madre más pobre y más cargada de hijos de la población.

5. Se espera que la religión celebre también este día dedicado a la misión divina encargada a la mujer.

6. Se pide a la prensa su valiosa cooperación.


El texto común para todos los telegramas era: " SEÑORA: EN ESTE DIA DEDICADO A HONRAR A LA MADRE, VENGO A RENOVARLE LAS EXPRESIONES DE MI PROFUNDO RESPETO Y DE MI INVARIABLE AMOR".


El periódico La Estrella de Panamá hizo un editorial titulado "
Hermosa realidad", donde tuvo frases muy enaltecedoras por esta idea del Club Rotario, a la vez que apoyaba la iniciativa dedicada a destacar el rol de la madre en la sociedad.


La Secretaría de Instrucción Pública (ahora Ministerio ) elaboró un Decreto, aprobado por el Presidente Belisario Porras, en el sentido de oficializar la celebración del Día de la Madre, el 11 de mayo, en todas las escuelas de Panamá.


Varias compañías establecidas en Panamá, publicaron anuncios en los diarios, exaltando la figura de la Madre.


Esta celebración continuó así hasta el 8 de diciembre de 1930, cuando se estableció como nuevo Día de la Madre.


Este cambio de fecha, fue el resultado de una carta enviada a la Primera Dama de ese entonces, doña Hercilia de Arosemena, esposa del presidente de la República, el Ingeniero Florencio Harmodio Arosemena , firmada por distinguidas damas de la sociedad y donde se solicitaba que se declarara Día de Fiesta Nacional el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción.


La solicitud fue dirigida a la Asamblea Nacional y prohijada por Héctor Conte Bermúdez, Bolívar Bárquez y José B.Sáenz, donde fue objeto de muy acalorados y encendidos debates, debido a la oposición de convertir una festividad religiosa en un Día de Fiesta Nacional.

El proyecto de ley aludido, se transcribe textualmente:


Por el cual se declara Día de Fiesta Nacional, el 8 de diciembre:


La Asamblea Nacional de Panamá

Considerando:


Primero:

Que en representación de los católicos de la República, un grupo de señoras de esta capital ha solicitado en memorial de estilo, que se declare feriado nacional el 8 de diciembre, instituido por la Iglesia Católica Apostólica Romana, para celebrar el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.


Segundo:
Que siendo la Religión Católica Apostólica Romana, la que se profesa por la inmensa mayoría de los habitantes del Istmo, es justo que la Asamblea acceda a esa solicitud y


Tercero:

Que la expedición de una ley en tal sentido solo vendría a legalizar una sana y laudable costumbre del pueblo panameño,

Decreta:

Artículo Único:

Declarase Día de Fiesta Nacional el 8 de diciembre.
Parágrafo: Queda en estos términos adicionado el artículo 2061 del Código Administrativo.

Esta ley comenzará a regir desde su sanción.


Presentada a la consideración de la Asamblea Nacional en sus sesiones ordinarias, por los suscritos Diputados por las provincias de Coclé, Herrera y Colón respectivamente, hoy 1 de diciembre de 1930.

Héctor Conte Bermúdez
Bolívar Márquez
José B.Saénz.


El proyecto de ley presentado, no se menciona el cambio de la fecha del Día de la Madre, que se encontraba establecido desde mayo de 1924.


La Asamblea Nacional se había polarizado fuertemente en la discusión del proyecto de ley aludido, en tal forma que los argumentos eran cada vez más fuertes y prolongados entre católicos y no creyentes.


Surgió entonces la idea del diputado Aníbal Ríos D., para armonizar ambas partes, proponiendo que se trasladara el Día de la Madre para el 8 de diciembre y entonces proceder a declararlo Día de Fiesta Nacional.


De esta forma la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de ley ya aludido y se estableció el 8 de diciembre como día de las Madres en Panamá.

Fuente: Escritos Históricos de Panamá de Alonso Roy

Nota Romanista: Si vives en Panamá y quieres mandar una postal a tu madre en este día puedes encontrar varias opciones aquí

Queremos Felicitar en este día a todas las Madres Panameñas y sobre todo a nuestra Madre del Cielo Maria quien hoy celebra junto a todos nosotros la Fiesta de la Inmaculada Concepción.

Gracias a estas nobles señoras que lucharon por esta noble causa, Dios las tenga en su gloria.

Si quieres conocer acerca del Dogma de la Inmaculada Concepcion puedes visitar este enlace, presiona click aquí.

domingo, 11 de abril de 2010

Altar de Oro de la Igesia de San José en Panamá


Uno de los lugares que mas atrae a los turistas en Panamá es la Iglesia de San José por su Majestuoso Altar de Oro Colonial del Siglo XVII y su increible historia.

Quiero contarselas para que la conozcan un poco ya que me parece muy interesante.


La historia reconoce la antiguedad de esta altar, ya que es el mismo construido en 1612, y que el pirata inglés Henry Morgan, ambicioso de oro, lo respetó gracias a la ayuda divina y a la inteligencia e ingenio del religioso Fray Juan, natural de la Villa de Los Santos, Panamá. (Agustino Recoleto)

Según los libros de historia el 28 de enero de 1671 la ciudad de Panamá se vio envuelta en llamas por el ataque del pirata inglés Henry Morgan y lo único que sobrevió a este trágico incendio fue el Altar de Oro de la Iglesia de San José, se quemaron muchas Iglesias, casas, conventos, todos los panameños, religiosos y autoridades lloraban en el alma esta pena.

Pero veamos lo que dijo el insigne litarato recolecto Fray Pedro Fabo (Fundandor de la Academia de la Lengua de Panamá) sobre como sobrevivio esta Majestuosa obra de arte ante las llamas y ante la codicia y avaricia del pirata Henry Morgan.

Era el año de 1666, los PP. Agustinos Recolectos, están dando la última mano al dorado de oro macizo de su Iglesia San José (en honor a San José) en la antigua ciudad de Panamá. (Panamá la Vieja).

En la comunidad había un lego muy diligente llamado Fray Juan, que tenía desde hacía muchos años el encargo de recoger limosnas, mandas y también procurar auxilios del gobierno colonial para la hechura de la obra (El Altar de Oro)

Frecuentemente hacía salidas a los pueblos del interior y a Portobelo (Portobelo,Ciudad de Colón en Panamá, era uno de los sitios más importantes del comercio de oro y plata. Por allí pasaban las riquezas que iban y venían de Lima, en Perú, y de Sevilla, en España, capital comercial del imperio español) y solicitaba dinero en los barcos que iban y venían. Fray Juan era como una hormiguita o como una abejita que llevaba al altar miel de oro. Fray Juan era muy bueno y sencillo, pero susamente pedigüeño, tanto que las personas se desprendían de sus anillos y joyas para no disgustar a Fray Juan que iba repartiendo medallas benditas de San José, cuya devoción propagaba con celo extraordinario.

- ¿Que hay del Altar de Oro, Fray Juan? - ¿Cuándo se termina? - alguien preguntó.
- Ya no falta sino la estatua de San José y el remate donde se pondrá el lienzo de mi tocayo Juan de Juanes, representando al Padre Eterno...con la bola del mundo sostenida por una balanza . ¡señal de la Justicia Divina! Todo se conserva intacto. Además el lienzo (con fondo azul) tiene un triángulo, símbolo de la Santísima Trinidad... Están invitados el Obispo de Santa Marta y el de Lima - Muy sonadas. - Muy sonadas!... y Fray Juan reía de gusto como un bienaventurado...

En esto corrió la noticia de la aparición del pirata inglés Henry Morgan. Morgan había comenzado a invadir los puertos de las Antillas y saquearlas y obviamente Panamá estaba en la mira.

En junio de 1668, tomó por sorpresa la ciudad de Portobelo, con nueve buques y 460 hombres. Entonces la ciudad de Panamá fue víctima de un miedo espantoso: ¡Que viene Morgan! - ¡Que viene robando, matando y quemándolo todo!..

La Iglesia de San José, la Iglesia del leguito Fray Juan, iba también a ser robada?. ¡Oh, el Altar de Oro! - ¿Qué hacer? - Los empleados civiles atendian a organizar fuerzas de resistencia. Las familias huian a la desbandada, y todos atendían a lo suyo, y ¿Fray Juan? Pues, reunió a los padres, legos y criadillos del convento, arrancó las 4 columnas de oro, los principales detalles de la ornamentación churriguresca, el remate superior del Altar y las mesas de abajo y como pudieron los pusieron en bongos y lanchas y los sumergieron en el mar, en puntos convenidos. - Lo restante del Altar, que no se pudo arrancar ni trasladar comenzó Fray Juan a pintarlo con albayalde y otras pinturas para ocultar tanto tesoro a la soldadesca.

¡Llegó el pirata a Panamá! - era el 28 de enero de 1671.
Después de heroica resistencia de los panameños...Fue Ocupada la ciudad, calle por calle y casa por casa hasta apoderarse de todo.
Los habitantes habían desaparecido. -Fray Juan, a pesar de ver huir a toda la comunidad, resolvió quedarse en su convento para defender su altar preciado. Aquel Altar que le costara tanto sacrificio.
Cuentan las historias que él hizo a San José muchas promesas y votos, y que llegó a estar persuadido de que su altar no se perdería.
Es que San José... es un Santo muy Poderoso, esposo de la Santísima Virgen y Padre de nuestro Señor Jesús!!
- ¡Y llegó el mismo Morgan al convento!...
-¡............................................................................................................................................................!
Lo recibió Fray Juan muy cortésmente y le entregó a las buenas todo cuanto el pirata quiso, y habiendo entrado a la Iglesia le mostró el altar diciéndole:
- Señor, estamos de obra. Ya véis, qué retrasados andamos...
- Yo os he dado cuanto habéis querido. Ahora me otorgaréis lo que os pida - ¿No es verdad?
- Hízole gracia a Morgan la serenidad del lego y le dijo:
- ¿Que pides? - responde Fray Juan:
- ¡Que me deis una limosna de mil ducados para terminar el altar de madera, es decir, la madera del altar - Dicen las historias que se rió mucho Morgan y que exclamó:
- Este lego es más pirata que yo!!. Y mandó que se lo entregasen de contado.

Fin!
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Es así como se pudo salvar esta magnífica obra que data de mas 400 años y que podemos ver en la Iglesia de San José en la nueva ciudad de Panamá, ya que después del incendio la ciudad se trasladó a lo que hoy conocemos como el Casco Antiguo, ubicado en el barrio de San Felipe.

Y como en la foto no podemos apreciar bien las 5 imágenes que contemplan el retablo, aquí se las describo:

San José: En el centro arriba, con su mano izquierda, sostiene al Divino Niño Jesus. En la mano derecha tiene la flor de la pureza, una azucena.

Santo Tomás de Villa Nueva: (Arriba a la derecha de San José) Con su mano derecha sostiene el báculo de obispo y en la izquierda un pan, símbolo de la gran caridad de este Arzobispo Agustino de Valencia (España Siglo XVI)

Santa Clara de la Cruz de Montefalco: (Arriba a la izquierda de San José) Monja Agustina. Tiene marcada en su corazón la cruz del Señor.

San Agustín: Lo encontramos debajo de Santa Clara, con el báculo de obispo en su mano derecha y el corazón en su mano izquierda.

Nuestra Señora de la Consolación: (Debajo de Santo Tomás de Villa Nueva) Sostiene al Divino Niño Jesús sobre sus rodillas, y éste parece mostrar y entregar la correa a los fundadores de la orden de Agustinos Recolectos, San Agustín y su madre Santa Mónica.

Arriba del retablo se ve, dentro de un círculo de colores, al Padre Eterno, su cabeza está enmarcada en un triángulo (Símbolo de la Trinidad). Con su mano derecha bendice al mundo y en la mano izquierda con una balanza, símbolo de la Justicia sostiene el Universo.

Por:
Mitzi Miranda.

martes, 23 de marzo de 2010

Cuando Dios quiere!

Una señora muy pobre telefoneó a un programa Católico de radio pidiendo ayuda económica.

Un brujo que oía el programa consiguió su dirección, llamó a sus secretarios y ordenó que compraran alimentos y los llevaran hacia la mujer, con la siguiente instrucción:
Cuando ella pregunte quien mandó estos alimentos, respondan que fue el DIABLO!

Cuando llegaron a la casa, la mujer los recibió con alegría y fue inmediatamente guardando los alimentos que le llevaron los secretarios del brujo.

Al ver que ella no preguntaba nada, ellos le preguntaron: ¿La señora no quiere saber quién le envió estas cosas?

La mujer, en la simplicidad de la fe, respondió:- No, mi hijo.. No es preciso. Cuando Dios manda, hasta el diablo obedece!


"De ninguna cosa huyen más los demonios, para no tornar, que del agua bendita". Santa Teresa

P.J.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Remotos orígenes del altar (I)

Visiones de la beata Ana Catalina Emerich: La ofrenda del pan y el vino de Melquisedec:

"Vi varias veces, a Melchisédec con Abraham. Venía de la misma forma que los ángeles que a menudo se manifestaban a Abraham, un día, le pidió hacer una triple ofrenda de palomas y otras aves y le profetizó la suerte de Sodoma y de Lot, anunciándole que volvería de nuevo para realizar la ofrenda del pan y el vino. Indicaba también que Abraham debía pedir a Dios en la oración. Abraham esperaba con respeto delante de Melchisédec, la ofrenda profetizada y por eso construyó un muy bonito altar que y lo rodeó de un cenador. Melchisedec, al llegar para la ofrenda del pan y el vino, se hizo anunciar a Abraham como rey de Salem, mediante mensajeros. Abraham fue a su encuentro, se arrodilló ante él y recibió su bendición. Esto pasó en un valle al sur del llano fértil que se extiende hacia Gaza.

El Melchisedec vino de la región donde después se elevo Jerusalén. Él tenía con él a un animal muy ágil de un color gris. Este tenía un cuello corto, amplio, y estaba cargado a ambos lados. En uno, había una barrica de vino, apostado en el lado que está contra la bestia; en el otro, era una caja que contiene panes planos, de forma oval, igualmente el Cáliz que después vi usado en la Última Cena para su su celebracion, y cubos en forma de pequeñas copas. Estos cubos no eran, ni del oro, ni plata, sino como de una piedra preciosa translúcida y morena. Ellos no me parecieron haber sido fabricados por el hombre, ellos los miraban como si ellos hubieran crecido.

La impresión hecha por Melchisedec era similar a la producida por el Señor durante Su enseñanza en la vida. Él era muy alto y delgado, notablemente grave y dulce. Llevaba un traje largo, tan blanco y luminoso, que me recordó del vestido blanco que rodeó al Señor en Su Transfiguración.

La túnica de Abraham era totalmente apagada en comparación. También llevaba un cinturón adornado de letras, como lo tuvieron más tarde los sacerdotes judíos, y vi su cabeza cubierta con una mitra gótica para el sacrificio. Sus cabellos eran de un color amarillo brillante, como de la seda y su semblante muy luminoso.

Cuando Melquisedec se acerco, se encontró con Abraham; el rey de Sodoma ya había establecido sus campamentos no lejos de este, y en los alrededores estaban numerosas personas con animales, sacos y cajas de caudales. Ellos todos estaban muy silenciosos y preparados para una fiesta, llenos de respeto hacia Melchisedec cuya presencia los intimidaba. Melchisédec se acercó al altar: se encontraba allí una especie de templo en el cual depositó el cáliz donde había una abertura sobre el altar, sin duda para el sacrificio. Así como a cada ceremonia de ofrenda, Abraham había dispuesto los huesos de Adán sobre el altar, reliquias que Noé guardo con él en el Arca. Delante de estas reliquias, suplicaban que Dios cumpliera la promesa del futuro Mesías anunciado a Adán.

Melchisedec extendió primero sobre el altar una cubierta roja que había traído con él, luego, un mantel blanco transparente. Su ceremonia me recordó la Cena del Señor. Lo vi elevar el pan y el vino, la oferta, la bendición y la ruptura. Le alcanzo a Abraham el cáliz que debía servir más tarde para la Última Cena con el fin de que él pudiera beber. Otros bebieron en los pequeños cubiletes que fueron presentados a todo el pueblo por Abraham y a los asistentes más cercanos. Así como los panes en pedazos. Recibieron pedazos más grandes que los que se consagraron en la Cena. Vi estos pedazos brillar, benditos, y consagrados. Los ángeles no pueden consagrar. Todos ellos fueron estimulados a volverse hacia Dios.

Melchisédec le tendió a Abraham el pan y el vino para su uso. Y éste recibió un pan más fino y más luminoso que lo demás. Con ello saco gran fuerza y tal energía de fe que más tarde en la orden de Dios no vacilaría en sacrificar a su hijo. Melquisedec profetizó y dijo estas palabras: este no es lo que Moisés dará a los Levitas sobre el Sinaí. Sé no si Abraham también ofreció el sacrificio del pan y vino, pero sé realmente que el Cáliz del cual él bebió era el mismo usado por Jesús en la creación del Misterio más Sagrado.

Cuando Melchisédech dio la Bendición a Abraham en el momento de la ofrenda del pan y del vino, al mismo tiempo le instituyó sacerdote. Pronunció sobre él estas palabras " el Señor le dice a mi señor: ocupa un escaño en mi derecha. Eres sacerdote para siempre según la orden de Melchisédec. El Señor lo juró y El no se retractara en absoluto”. Él extendió sus manos sobre Abraham, y Abraham le dio diezmo. Entendí el significado profundo de Abraham dando el diezmo después de su ordenación. Pero la razón de su importancia, ya no recuerdo

Vi también que David, haciendo este Salmo, tuvo una visión de la ordenación de Abraham por Melchisedec, y que él repitió proféticamente. Las palabras, "Siéntate a mi mano derecha," tienen un significado peculiar. Cuando en la Generación eterna del Verbo me es mostrada en visión, vi al Hijo salir de la derecha del Padre como forma luminosa rodeada por un triángulo, como cuando se representa al Ojo de Dios, y en la esquina superior vi al Espíritu Santo. ¡Pero es inexpresable!

Vi que Eva vino de la derecha de Adán, que los Patriarcas llevaban la Bendición en su derecha, y que ellos colocaron a sus hijos a quienes bendijeron sobre su derecha. Jesús recibió el golpe de la lanza en Su derecha, y la Iglesia nació de su parte derecha. Cuando entramos en la Iglesia, entramos en la derecha de Jesús, y estamos en Él unidos a Su Padre Divino

Pienso que la misión de Melchisedec sobre la tierra fue terminada con este sacrificio y la ordenación de Abraham, ya que después no lo vi más. El Cáliz con las seis tazas se las entregó a Abraham."

Fuente: http://visiones.ana.catalina.emmerick.googlepages.com/abrahammoises3

martes, 23 de junio de 2009

LA LIEBRE Y EL TIGRE

Que gran decepción tenía el joven de esta historia... Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas. Al parecer, ya a nadie le importaba nadie.
Un día, dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo. Le impresionó tanto al ver este hecho, que regresó al siguiente día para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual.Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.
Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo: "No todo está perdido... Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas".Y decidió hacer la experiencia: Se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y le ayudara.
Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante todo el otro día, mucho más decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio, sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono... Su corazón estaba devastado, ya casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese instante, lo oyó...
¡Con qué claridad, qué hermoso!, una hermosa voz, muy dentro de él, le dijo: "Si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre".