domingo, 13 de mayo de 2012
Comentarios Eleison CCLII
Pero si Roma ofrece a la Fraternidad San Pío X todo lo que ella quiere, ¿Por qué la Fraternidad tendría todavía que rehusar? Aparentemente hay Católicos que todavía creen que si un acuerdo práctico respondiese a todos los requerimientos prácticos de la Fraternidad San Pío X, tendría que ser aceptado. Entonces, ¿Por qué no? Porque no fue con vista al bien de la Fraternidad San Pío X que Monseñor Lefebvre la creó, sino por el bien de la verdadera Fe Católica, amenazada por el Vaticano II como nunca antes había sido amenazada. Pero veamos ahora porque las autoridades de la Nueva Iglesia buscarán cualquier acuerdo práctico lo mismo que las razones por las cuales la Fraternidad San Pío X lo debe rechazar.
La razón es porque la Nueva Iglesia es subjetivista y todo acuerdo puramente práctico implica que el subjetivismo sea la verdad. Según la nueva religión Conciliar, los dogmas de Fe no son verdades objetivas sino símbolos que satisfacen necesidades subjetivas (Pascendi, 11-13, 21). Por ejemplo, si mi inseguridad psicológica se encuentra tranquilizada por la convicción que Dios se hizo hombre, entonces, para mi, la Encarnación es verdadera, en el único sentido posible de la palabra “verdad”.
Así, si los Tradicionalistas sienten la propia necesidad de la vieja religión, entonces ella es la que es verdadera para ellos, y uno hasta puede admirar a que punto se adhieren a su verdad. Pero, en justicia ellos deben a su vez aceptar dejarnos a nosotros los Romanos tener nuestra verdad Conciliar y si ellos no pueden consentir a esta concesión, entonces ellos son de u na manera insoportable arrogantes e intolerantes y no podemos permitir tal disensión dentro de nuestra Iglesia de amor, amor, amor.
Por eso, la Roma Neo-modernista estaría feliz con cualquier acuerdo práctico por el cual la Fraternidad San Pío X no haría mas que renunciar, aunque solamente sea implícitamente, a su radical reivindicación de la universalidad y obligatoriedad de “sus” verdades. Al contrario, la Fraternidad San Pío X no puede contentarse con cualquier acuerdo que sería un acto que hablaría mas fuerte que las palabras para negar la objetividad de “su” religión de 20 siglos. No es en absoluto “su” religión.
Para llegar a un acuerdo con los subjetivistas, me encuentro en la necesidad de dejar de insistir sobre la objetividad. Para insistir sobre la objetividad, no puedo aceptar absolutamente ninguna proposición ofrecida por los subjetivistas, a menos que ellos renuncien a su subjetivismo.
Estos Romanos no hacen nada de eso. Y otra prueba de su insistencia de cruzados en pro de su nueva religión viene en la forma de su reciente “Nota sobre las conclusiones de la visita canónica al Instituto del Buen Pastor” en Francia. Los lectores se acordarán que este Instituto fue uno entre varios fundados después del Concilio para permitir al Catolicismo Tradicional ser practicado bajo la autoridad romana. Roma puede esperar algunos años antes de actuar, para asegurarse que el pobre pescado esté bien agarrado al anzuelo, pero entonces -
La “Nota” pide que el Vaticano II y el Catecismo de 1992 de la Nueva Iglesia deben estar incluidos en los estudios del seminario del Instituto. El Instituto debe insistir sobre la “hermenéutica del renuevo en la continuidad” y debe dejar de llamar al rito Tridentino de la Misa su “exclusivo” rito de la Misa. El Instituto debe entrar en la vida diocesana oficial con un “espíritu de comunión”.
En otras palabras, el Instituto Tradicional debe dejar de ser tan Tradicional si es que quiere pertenecer a la Nueva Iglesia. ¿Podía el Instituto esperar otra cosa? Para conservar la Tradición, tendría que salir de nuevo de la sumisión a la autoridad de la Nueva Iglesia. ¿Qué posibilidad existe de tal cosa? Ellos quisieron ser tragados por el monstruo Conciliar. Ahora el monstruo los está digiriendo.
Entonces, ¿Por qué, en nombre del Cielo, habría de ser el peligro diferente con la Fraternidad? La tentación de Roma puede ser rechazada por esta vez por la Fraternidad, pero no nos hagamos ninguna ilusión: los subjetivistas volverán una y otra vez para desembarazarse de esta verdad objetiva y de esta Fe objetiva que constituyen un constante reproche a su criminal delirio de ellos.
Kyrie eleison.
Visto en Ecce Christianus
¿Cual será la voluntad de Dios?... La FSSPX será puesta a prueba...
sábado, 9 de abril de 2011
El Sedevacantismo vs. La FSSPX
La posición que ha tomado la FSSPX en la actual crisis de la Iglesia, de nuevo está bajo ataque. Los argumentos de los sedevacantistas, quienes creen que la Sede de Roma está vacante, no son nuevos, pero no está de más explicar, una vez más, la razón por la que la Fraternidad reconoce la autoridad de los actuales líderes de la Iglesia, a pesar del daño que están haciendo o permitiendo que se dañe a la Iglesia católica.
Este daño es, por supuesto, la razón por la que los llamados sedevacantistas no pueden aceptar a los papas recientes, desde, ellos dicen, Pablo VI, no son realmente papas. ¿Cómo es que los propios Vicarios de Cristo pudieron traicionar Su Iglesia? Respuesta: ¡ellos no son verdaderos Vicarios! El argumento es simple, y nótese que descansa sobre verdades de Fe. Si los sedevacantistas no creyeran en Cristo, en sus Vicarios y en su Iglesia, la presente traición no sería un problema. Los sedevacantistas creen en Nuestro Señor y en Su Iglesia, a este respecto, ellos difieren de los liberales y los superan. Sin embargo, sus argumentos son muy simples, echemos un vistazo a la última versión de los mismos. El Sedevacantismo dice que, al enfrentar esta crisis de la Iglesia, sólo podemos tomar una de tres posiciones, la de “Ecclesia Dei”, la de los “Lefebvristas” (es decir, la de la FSSPX) o la de los sedevacantistas. La posición “Ecclesia Dei” al menos es consistente, dicen los sedevacantistas, pero significa la sumisión hacia los liberales. La posición Lefebvrista se niega a la sumisión hacia los liberales, pero “está llena de contradicciones”. La única posición no-liberal y libre de contradicciones es la de los sedevacantistas [dicen ellos]. De la inutilidad del compromiso de “Ecclesia Dei” con la Iglesia oficial, la Fraternidad y los sedevacantistas está de acuerdo, ¡no quedará gallina con cabeza mientras busquen refugio en la madriguera del zorro! Pero, ¿cómo es que los sedevacantistas argumentan que la Fraternidad está atascada en contradicciones? Por medio de un argumento triple encapsulado, o por medio de tres argumentos paralelos basados en la Iglesia, la Fe y el Papado:
En primer lugar, la Iglesia católica, instituida por Nuestro Señor, debe ser visible e indefectible. Pero la presente Iglesia visible, esto es, la Iglesia oficial, ha sido gravemente infectada por el liberalismo, por lo tanto, o el liberalismo es aceptable, lo cual es absurdo, o la Iglesia oficial no es la verdadera Iglesia, sin embargo, la Fraternidad insiste sobre tratarla parcialmente como la verdadera Iglesia, y parte tratarla como una Iglesia no-verdadera, así que la Fraternidad está en contradicción.
En segundo lugar, la Fe católica es integral, esto es, completa, con todos sus elementos, o de lo contrario, no lo está. Ahora, el sistema doctrinal del Novus Ordo, enseñanzas doctrinales, culto de adoración y la disciplina relacionados con la fe católica, o es integralmente católica y debe aceptarse por completo, o no es católica y debe ser rechazada por completo. Pero la Fraternidad insiste que, por ejemplo, la Misa del Novus Ordo no es automáticamente inválida, y aún así niega a las personas que la atiendan, por lo tanto, la Fraternidad, de nuevo, está en contradicción.
En tercer lugar, los verdaderos papas católicos, incluso fuera de su Magisterio, solemne o extraordinario, no pueden prescribir nada dañino para las almas, respecto a la disciplina o la adoración (Denzinger 1578). Pero el sistema liberal del Novus Ordo, fue prescrito con la plena autoridad de los papas recientes. Por lo tanto, o el sistema del Novus Ordo no es dañino para las almas, lo cual es absurdo, o estos papas visibles no son verdaderos papas. ¡Pero la Fraternidad insiste en reconocer su autoridad al mismo tiempo que se rehúsa a obedecerla!, así, una vez más, la Fraternidad se encuentra en una contradicción inviable.
Adicionalmente, existe una dificultad más para la Fraternidad en el momento en que estas contradicciones son expuestas, ya que cualquiera debe decidir lo que aceptará o negará. Pero el Arzobispo Lefebvre sólo tenía esta preeminencia dentro de la Fraternidad, para realizar esta labor de discernimiento, de tal manera que ahora que se ha ido, la Fraternidad deberá desintegrase.
Dejando a un lado este último argumento, se notará que cada uno de los tres principales argumentos plantea una disyuntiva, donde una posibilidad derivará en Liberalismo, y la otra posibilidad resultará en Sedevacantismo, ambas opciones rechazadas por la Fraternidad, entonces, obviamente la Fraternidad cree que existe una tercera posibilidad, la cual, en cada caso, es excluida por los sedevacantistas. Consideremos cada uno de los argumentos:
Primero, la Iglesia católica considerada en su estado puro, como la Esposa de Cristo, es por supuesto indefectible. Pero del argumento sedevacantista se entendería que a ningún hombre de la iglesia ¡jamás podría vencérsele! Veamos ahora a los Apóstoles en el Jardín de Getsemaní, la indefectibilidad que la Iglesia requiere es que no todos los hombres de la Iglesia sean vencidos a un mismo tiempo, lo cual no ha sucedido, incluso hoy. De aquí que la Fraternidad, creyendo en la Iglesia, distinga entre los hombres de la Iglesia, como Nuestro Señor nos dijo: “Tengan cuidado de los lobos con piel de oveja”.
Segundo, la Fe católica debe, por supuesto, ser profesada de forma integral, con todas sus partes, y cualquier sistema que carezca de una de las partes no será católico, ni como un todo, ni visto en cada una de sus partes deficientes. Pero nadie puede decir que ninguna de sus partes católicas, como verdadera parte católica, no es católica. Por ejemplo, en el siglo III la Iglesia juzgó, después de una amarga disputa, que el bautismo administrado por los donatistas herejes era válido. Este bautismo fue incorporado, con culpa, dentro de un todo no-católico, el cual no invalidaba estas partes católicas. Así, la Fraternidad rechaza la Misa del Novus Ordo, tanto en su totalidad, como en sus partes no-católicas, pero no dirá que el todo, proclive a la herejía, necesariamente invalida todas las partes, incluyendo, por ejemplo, una Consagración correctamente efectuada, de la misma forma que la herejía donatista no invalida el bautismo donatista. De aquí la necesidad de discernir.
Tercero, es verdad que, si el papa utiliza todo el peso de su autoridad apostólica para imponer a las almas alguna medida de disciplina o adoración, esta medida no debe ser dañina. Pero, desde el principio de, por ejemplo, la Misa del Novus Ordo, un puñado de canonistas competentes apuntaron que Pablo VI nunca, al instituir la Nueva Misa, abrogó o prohibió la continuación de la Misa Tridentina. Por lo tanto, estrictamente, el Novus Ordo representaba una opción, más que una obligación. Así que, ni la Fraternidad, ni nadie, estuvo, ni está obligado a afirmar que Pablo VI sólo era un papa aparente. La Providencia, en cierto sentido, ¡lo dejó ser liberal, al mismo tiempo que él hizo cumplir sus leyes favoritas! Pero ni la Fraternidad, ni nadie más, está obligado a aceptar estas leyes anticatólicas, incluso considerando a Pablo VI como papa verdadero. De nuevo aquí, surge la necesidad de discernir.
Tampoco la Fraternidad, ni ningún católico, dependen esencialmente del Arzobispo Lefebvre para realizar este descernimiento, es decir, lo que debe aceptarse o rechazarse entre las partes de la religión del Novus Ordo, mientras que siempre se rechace como un todo. La norma es la Tradición, la cual es independiente de todos nosotros. Es verdad que el Arzobispo Lefebvre probó ser en sí mismo un extraordinario baluarte de la Tradición mientras vivió, y los verdaderos católicos lo echan de menos hoy, pero él hubiera sido el primero en decir que los documentos y monumentos de la Tradición son asequibles para nosotros como siempre lo fueron para él.
Contrario a lo que muchos sedevacantistas y liberales pudieran pensar, la Fraternidad no sigue ciegamente al Arzobispo, si él se hubiese desviado de la Tradición, la Fraternidad se habría separado de él. Y entonces ¿cómo pensar que él es indispensable y cómo es que la Fraternidad ha durado tanto sin él?
A los sedevacantistas no les gusta que les digan que se parecen a los liberales, pero cuando ellos, al modo liberal, exageran la importancia de la persona del Arzobispo Lefebvre en el movimiento Tradicional, seguramente es debido a que ellos, como los liberales, sobreestiman la autoridad y subestiman la Verdad objetiva, y que la Verdad es toda la fuerza del llamado movimiento Tradicional. Nuestro Señor dijo que si todas las voces humanas fueran silenciadas, impedidas para defenderse, las mismas piedras de las calles protestarían a gritos, y esto no puede ser más cierto, no sólo por Su autoridad, por la que sería posible esto, sino debido a la propia naturaleza de la verdad. “No temas, pequeño rebaño…”.
Sin embargo, el punto interesante es intentar discernir el patrón o el error predominante detrás de los tres argumentos principales del Sedevacantismo. Seguramente existe un error habitual en el Sedevacantismo, y seguramente es el siguiente: ellos, en general, fallan en distinguir entre lo abstracto y lo concreto, entre los principios abstractos y la gente en concreto, entre los errores abstractos y las personas que yerran. San Agustín dijo: “Aniquila los errores pero ama a aquellos que yerran”, frase que es más nítida en latín: “Interficite errores, diligite errantes”.
Por otra parte, los liberales aman a los errores junto con los que yerran, mientras que los sedevacantistas aborrecen a los que yerran junto con sus errores. La pusilanimidad liberal sobre la gente se extiende a una pusilanimidad en los principios. La intransigencia sedevacantista sobre los principios los hace ser intransigentes con las personas. Sólo el católico que sigue las huellas de San Agustín mantiene un balance siendo firme en los principios mientras es indulgente, no blandengue, con las personas.
Así, es verdad que la Iglesia católica, las creencias católicas y el papado católico se encuentran en un estado abstracto, libre de corrupción. Pero para nuestra salvación, pecadores concretos, Nuestro Señor quiso que la Iglesia, la convicción y el papado, se personificaran respectivamente en los hombres de la Iglesia, los fieles y los Papas, en los cuales la condición humana de los tres está unida y mezclada, más o menos, con las fallas humanas y los elementos no-católicos. Bajo la luna, ¿qué es más contradictorio y revuelto que los seres humanos?
Pero los sedevacantistas no comprenden las revolturas, para ellos todo debe ser inclusivo o exclusivo, así, los sedevacantistas no pueden entender cómo es que la “Iglesia conciliar” y la Iglesia católica se traslapan, y por supuesto, como sistemas abstractos, el conciliarismo y el catolicismo absolutamente se excluyen uno de otro. Pero en concreto o en la vida real, qué es más sencillo, ¿que un individuo conciliar aún tenga algo de católico en él, o que los católicos tengan aspectos flojos o conciliares en ellos? Para muchos individuos conciliares seguramente se aplica la regla de Nuestro Señor: “No quebrará la caña cascada, ni extinguirá la mecha que aún humea” (Is XLII, 3; Mt XII, 20). Lo que significa que mientras exista una pequeña chispa de catolicismo en ellos, los católicos de la Tradición deben hacer todo lo que razonablemente esté en sus posibilidades para que esta chispa se convierta en una flama resplandeciente. Lo cual, por supuesto, es la razón por la que la Fraternidad ha extendido la mano a los descarriados conciliaristas, fieles y Papas. Por otro lado, a todos los católicos seguramente se aplica el dicho de Hamlet: “Dad a cada uno el trato que se merece, ¿y quién escapará de una paliza?”.
Afortunadamente, Nuestro Señor mira primero, no sobre nuestros frágiles logros, sino sobre nuestras buenas intenciones. Un hombre puede ser hundido hasta el cuello, y más allá, con sus errores y contradicciones, en su inmundicia, pero en tanto que él busque a Dios o desee la verdad, o quiera hacer lo mejor que él considere, el Buen Pastor lo alcanzará y no lo dejará ir.
Dejemos a los sedevacantistas ir y venir sobre las palabras y hechos del Arzobispo y la Fraternidad, los sedevacantistas están en su derecho de juzgar si tal o cual se desvió, por medio de la delicada labor de discernir entre el error y el que yerra, pero ellos no pueden blandir un báculo acusador, diciendo que es contradictoria la política de aniquilar el error y amar al que yerra. Esta es la propia política del Sagrado Corazón, ¡afortunadamente, para todos!
Queridos lectores, que las penitencias de esta Cuaresma sirvan para disminuir poderosamente, dentro de nosotros, la parte del error y hagan posible que la Verdad brille, aún con más pureza, dentro de nosotros. La batalla sólo cesará cuando fenezcamos, o, como San Francisco de Sales dijo, un cuarto de hora después de que expiremos, pero es una batalla sagrada. Dios los bendiga y los guarde.
Sinceramente suyo en los Sagrados e Inmaculados Corazones.
+Richard N. Williamson..
Fuente: Biblia y Tradicion
jueves, 26 de febrero de 2009
Habla el Padre Mario Trejo
Información del diario Excelsior de México, Feb-26-2009
26-Febrero-2009
Lefebvristas se dicen acosados
Jeanette Muñoz/ Especial
El obispo británico lefebvrista Richard Williamson, que el pasado martes se vio obligado a abandonar Argentina tras recibir la amenaza de expulsión del gobierno de ese país por sus comentarios sobre el Holocausto, llegó ayer a Londres.
El obispo Williamson, a quien el papa Benedicto XVI le levantó la excomunión el pasado enero, negó que las cámaras de gas nazis se hubieran utilizado para exterminar a judíos y dijo que en el Holocausto no murieron seis millones de personas sino entre 300 mil y 400 mil.
Eliminar fantasmas y erradicar prejuicios eran, en suma, los resultados esperados por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) tras la publicación de la decisión papal acerca del levantamiento de las excomuniones aplicadas, desde 1988, a los cuatro obispos ordenados por Marcel Lefebvre y Antonio de Castro.
La condena impuesta por el Vaticano nunca fue válida o verdadera para los religiosos de la FSSPX, de lo contrario sus miembros se hubieran negado a continuar trabajando en favor de su propia visión de la Iglesia, así lo afirma para Excélsior, Mario Trejo, representante de la asociación religiosa en México.
Sonriente, las palabras de Trejo son enmarcadas por las notas de la soprano que, junto al coro del templo, ensaya un cántico en latín del siglo XVII.
“La congregación había estado buscando, desde 2001, un acercamiento con el Papa, a través de nuestro líder monseñor Bernard Fellay, como una manera de retirar el oprobio que caía sobre la fraternidad.
“Toda persona que tenía un sentir conservador y deseaba seguir la misa tradicional se enfrentaba con la oposición de los obispos, quienes con un simple “tú eres lefebvrista”, podía descalificar tu defensa a los ritos tradicionales. Los hechos recientes nos sirven para borrar ese fantasma.”
El futuro de la congregación no es claro para nadie. El sacerdote lo resume de esta forma: “Antes teníamos la etiqueta de ser excomulgados, ahora parece que somos catalogados como nazis.”
Aunque aclara:
“El caso del obispo Williamson fue una estrategia orquestada por grupos de izquierda de la Iglesia católica, el lado progresista, como lo llamamos nosotros, en contra del lado conservador que busca regresar a los orígenes de la religión. Ha sido una pelea de distintos grupos, donde los progresistas se niegan a discutir el Vaticano II, al argumentar que es dogma de fe.”
Para el entrevistado, es claro que el levantamiento de las excomuniones no equivale a una reintegración de los seguidores de la FSSPX a la Iglesia católica romana, a pesar de su plena identificación con las creencias teológicas del Vaticano.
“Deseamos estar bien con la Santa Sede. Nosotros queremos ser católicos, queremos ser romanos, pero eso no implica que debamos ceder en cosas, sobre las cuales la fe católica no ha cedido nunca”.
“Todos los grupos tradicionalistas buscan guardar la fe, pues en tiempo de incertidumbre es a lo único a lo que nos podemos agarrar. Creemos en lo que siempre ha creído la Iglesia, en las cosas esenciales”.
Una de las razones principales de la separación de Roma y la Fraternidad fue la negativa de los seguidores de Marcel Lefebvre de acatar las reformas al catolicismo impuestas en el Concilio Vaticano II (CVII), por ser éste un documento que modifica la concepción del papel del sacerdote dentro de una congregación, así como una serie de variantes litúrgicas (ritos) entre las que se incluyen la aceptación de las lenguas maternas de cada país para la celebración de la misa y la integración simbólica del pastor con la comunidad al situarse de frente al pueblo a la hora de las ceremonias, explica en entrevista el sociólogo de la religión, Roberto Blancarte.
Según el doctor del Colegio de México, en la tradición preconciliar el sacerdote se asume como un pastor que está por encima de las ovejas, mientras que el rito actual convierte al sacerdote en uno más de sus participantes.
Al respecto, Trejo afirma que el Vaticano II puede ser interpretado como un aggiornamento, es decir, como un intento de poner al día a la Iglesia. La iniciativa ha tenido efectos a largo plazo: modificación de cuestiones fundamentales del catolicismo y, en consecuencia, una pérdida de identidad.
Por el contrario, Blancarte considera que el CVII fue un importante intento por abrir la religión al mundo y permitir una mayor participación de los feligreses en las cuestiones relacionadas a sus propias creencias.
“Después del Concilio Vaticano II —afirma Trejo, sacerdote de origen argentino— hay una crisis vocacional muy fuerte. Ya no hay sacerdotes, ellos lo abandonaron todo después de la década de los 70, colgaron la sotana, como se dice. Los seminarios se están vaciando, las iglesias se están cerrando, los fieles ya no acuden a la Iglesia. Los tradicionalistas sólo reaccionamos a un Concilio que no fue dogmático, sino pastoral, es decir que en él los errores fueron posibles, quienes participaron no son infalibles. Todos nos podemos equivocar.
“Roma tiene la infabilidad en doctrinas de fe y en cuestiones de moral. El Concilio Vaticano no es dogma de fe, pero aún así, se ha impuesto de una manera brutal. Ha vaciado nuestras iglesias y ha hecho que la gente pierda sus creencias.
“No es que estemos a favor o en contra del Vaticano II, lo que buscamos es guardar la integridad de la fe católica. Hay muchos frutos negativos de este concilio y esto no quiere decir que nosotros nos queramos hacer los santos”.
En un documento fechado el 4 de febrero de 2009, la Secretaria de Estado del Vaticano afirma que la plena integración de la FSSPX sólo podrá hacerse realidad a partir de la completa aceptación de lo estipulado en el Concilio de la década de los 60. Trejo es conciente de ello:
“Algunas autoridades romanas piensan que se pueden discutir algunos puntos, incluso el propio papa Benedicto XVI, quien ha usado algunas expresiones acerca de la crisis que se ha generado a partir del Vaticano II. El papa Paulo VI dijo alguna vez que después del Concilio, la Iglesia se estaba autodemoliendo. Es un hecho de que a pesar de todo, nuestra congregación puede llegar a discutirlo”.
Los también llamados lefebvristas se separaron por razones teológicas, afirma el investigador del Colegio de México, pero tienen la voluntad de mantener la unidad de la Iglesia católica. A Roma, por su parte, le interesa que todos estén incluidos dentro de su religión, a pesar de la diferencia entre las opiniones. “Finalmente, éste es el espíritu básico del catolicismo, la diversidad”, remata.
Trejo admite que numéricamente no representan nada, en comparación con los millones de católicos del mundo, pero piensa que de concretarse una integración definitiva, la fraternidad podría contribuir a la formación de sacerdotes y ayudar en los seminarios.
A pesar de tener que acatar el Concilio Vaticano II, la fraternidad no está en posición de exigir nada a Roma.
“Nosotros no podemos hablar de tú a tú con el Vaticano, si podemos ayudarlo, lo haremos y ello no implica que estemos esperando recibir algo a cambio. La solución de la crisis al interior de la Iglesia no va a venir de nosotros, se va a dar por la intervención papal, sólo de Benedicto XVI o de su sucesor depende.
“Monseñor Fellay dijo algo muy importante al cardenal Castrillón Hoyos: El día en que ustedes solucionen los conflictos en la Iglesia, la fraternidad va a dejar de ser el problema”.
Por el momento, la decisión de derogar las excomuniones ha sido tomada con optimismo por líderes de diferentes grupos de tendencias tradicionalistas. En opinión de Arturo Ibarra Gallardo, representante de Una Voce México (asociación que agrupa a fieles laicos favorables a la práctica de la misa tradicional en latín), la iniciativa papal, así como la anterior promulgación del documento Motu Proprio Summorum Pontificum, son factores que muestran la disposición de llegar a un acuerdo:
“La comprensión y la generosidad beneficiará no sólo a los lefebvristas, o a quienes nos adherimos a los rituales tradicionales, sino a todos los fieles en su conjunto, porque de todos es conocida la santidad proveniente del fiel apego a las doctrinas cristianas. Mucho bien ha hecho la misa en latín a la espiritualidad de los católicos de varias generaciones”.
Ibarra agrega que con la decisión papal “los dirigentes de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X recobrarán la confianza perdida tras la incomprensión general que padecieron en la tormentosa época de los años 70. Podrán reintegrarse en la vida de la Iglesia católica, sin que ello represente un obstáculo para su apostolado”.
martes, 10 de febrero de 2009
Entrevista de Mons. Williamson a Der Spiegel
A lo largo de mi vida, siempre he buscado la verdad. Por este motivo, me he convertido al catolicismo y me hice sacerdote. Ahora solo puedo decir algo, la verdad de la que estoy convencido. Ya que hay muchas personas honestas e inteligentes que lo ven de distinta manera, yo debo examinar nuevamente las pruebas históricas. Dije lo mismo en mi entrevista con la televisión sueca: se trata de pruebas históricas, no de emociones. Y si yo encuentro estas pruebas, me corregiré. Pero esto llevará tiempo.
¿Cómo puede un católico instruido negar el Holocausto?
Me he ocupado del tema en los años ’80. Leí, entonces, una variedad de artículos sobre la materia. En la entrevista he citado el informe Leuchter, que me parecía atendible. Ahora me dicen que ha sido refutado científicamente. Ahora pienso investigarlo.
¿Podría ir personalmente a Auschwitz?
No, no viajaré a Auschwitz. He ordenado el libro de Jean-Claude Pressac. Se llama “Auschwitz: Technique and Operation of the Gas Chambers”. Una impresión me está siendo enviada y voy a leerlo y estudiarlo.
La Sociedad de San Pío X le ha fijado un ultimátum para fin de febrero. ¿Es posible una ruptura con ellos?
En el antiguo testamento, el profeta Jonás dice a los marineros, cuando el barco está en peligro: “Tómenme y arrójenme al mar, y el mar se les calmará; porque yo sé que es a causa de mí que ha sobrevenido esta gran tempestad”.
La Sociedad tiene una misión religiosa, que está sufriendo por mi causa. Yo examinaré ahora las pruebas históricas. Si no me parecen convincentes, haré todo lo que esté a mi alcance para asegurar que no haya más daños a la Iglesia y a la Sociedad.
¿Qué significa para usted el levantamiento de las excomuniones?
Nosotros solo queremos ser católicos, nada más. No hemos desarrollado nuestras propias enseñanzas sino que nos hemos limitado a preservar aquello que la Iglesia siempre ha enseñado y practicado. Y en los años ’60 y ’70, cuando todo se ha cambiado en nombre del Concilio, fue de pronto un escándalo. Como resultado, fuimos forzados a los márgenes de la Iglesia, y ahora que las Iglesias vacías y un clero envejecido dejan claro que estos cambios fueron un fracaso, estamos retornando al centro. Para nosotros, los conservadores, esto es así: si esperamos lo suficiente, queda probado que estamos en lo correcto.
El Concilio Vaticano II cuenta como uno de los más grandes logros de la Iglesia Católica. ¿Por qué no lo reconocen completamente?
Es absolutamente poco claro lo que se supone que reconozcamos. Un documento importante se llama “Gaudium et Spes”, o Gozo y Esperanza. En él los que lo han escrito hablan con gran entusiasmo acerca de la capacidad que tiene el turismo masivo para unir a la gente.
Pero difícilmente pueda uno esperar que una sociedad conservadora adopte los viajes organizados. Habla de miedos y de penurias. Y luego se menciona una Guerra nuclear entre las superpotencias. Verá, mucho de esto ya está anticuado. Estos documentos del Concilio son siempre ambiguos. Debido a que nadie supo exactamente lo que se suponía que esto significaba, todos comenzaron a hacer según lo que deseaban, poco después del Concilio. Esto ha resultado en este caos teológico que tenemos hoy. ¿Qué se supone que reconozcamos, la ambigüedad o el caos?
¿Es realmente consciente de que está dividiendo a la Iglesia con sus visiones extremas?
Sólo la violación de los dogmas, es decir, de los principios infalibles, destruye la fe. El Concilio Vaticano II declaró que no proclamaría ningún nuevo dogma. Hoy, los obispos liberales actúan como si existiese un tipo de super-dogma que todo lo abarca, y lo usan como justificación para una dictadura del relativismo. Esto contradice los textos del Concilio.
Su posición acerca del judaísmo es consistentemente antisemita.
San Pablo lo puso de esta forma: Los judíos son amados en consideración a nuestro Padre, pero son nuestros enemigos en consideración al Evangelio.
¿Intenta seriamente usar la tradición católica y la Biblia para justificar su antisemitismo?
El antisemitismo significa hoy muchas cosas, por ejemplo, cuando uno critica las acciones israelíes en la Franja de Gaza. La Iglesia siempre ha entendido la definición de antisemitismo como el rechazo a los judíos por sus raíces judías. Esto es condenado por la Iglesia. Incidentalmente, esto es evidente en una religión cuyos fundadores y todos los individuos importantes en su temprana historia eran judíos. Pero también era claro, debido al gran número de cristianos judíos en la temprana cristiandad, que todos los hombres necesitan a Cristo para su salvación – todos los hombres, incluyendo a los judíos.
El Papa viajará pronto a Israel, donde planea visitar el Memorial del Holocausto. ¿También se opone a esto?
Hacer una peregrinación a Tierra Santa es un gran gozo para los cristianos. Le deseo al Santo Padre todo lo mejor en su viaje. Lo que me preocupa acerca de Yad Vashem es que el Papa Pío XII es atacado allí, aunque ninguno salvó a más judíos que él durante el período nazi. Por ejemplo, el hizo confeccionar certificados bautismales para los judíos perseguidos para protegerlos contra el arresto. Estos hechos fueron distorsionados para significar exactamente lo opuesto. Por otra parte, espero que el Papa también tendrá el ojo y el corazón puestos en las mujeres y los niños que fueron heridos en la Franja de Gaza, y que hablará en apoyo de la población cristiana de Belén, que está ahora entre paredes.
Sus declaraciones han causado gran herida e indignación en el mundo judío. ¿Por qué no pide perdón?
Si me doy cuenta de que he cometido un error, pediré perdón. Pido a todo ser humano que me crea cuando digo que no dije deliberadamente nada falso. Estaba convencido de que mis comentarios eran acertados, basado en mi investigación en los ‘80. Ahora debo revisar todo nuevamente, y mirar la evidencia.
¿Reconoce al menos los derechos humanos universales?
Cuando los derechos humanos fueron declarados en Francia, cientos de miles fueron asesinados en toda Francia. Donde los derechos humanos son considerados un orden objetivo para que el estado implemente, hay constantemente políticas anti-cristianas. Cuando se trata de preservar la libertad de conciencia individual frente al estado democrático, entonces los derechos humanos juegan una función importante. El individuo necesita estos derechos contra un país que se comporta como un Leviatán. Pero el concepto cristiano de estado es diferente, de manera que las teorías cristianas de los derechos humanos enfatizan que la libertad no es un fin en sí misma. El punto no es libertad de algo, sino libertad para algo. Para el bien.
Sus declaraciones y el levantamiento de su excomunión han provocado protestas en todo el mundo. ¿Puede comprender esto?
Una simple entrevista en la televisión sueca ha dominado las noticias durante semanas en Alemania. Si, eso sí me sorprende. ¿Sucede así con todas las violaciones de la ley en Alemania? Difícilmente. No, soy sólo un instrumento aquí, de manera que pueda tomarse acción contra la SSPX y contra el Papa. Aparentemente, el catolicismo de izquierda de Alemania aún no ha perdonado que Ratzinger se haya convertido en Papa.
Visto en Panorama Católico
lunes, 9 de febrero de 2009
Mons. Williamson relevado del seminario
"El obispo lefebvrista Richard Williamson fue removido de su cargo al frente del seminario que la ultratradicionalista Fraternidad San Pío X tiene en La Reja, Moreno. La expulsión de esa organización quizás haya sido reservada para el caso de que el prelado británico no acceda al pedido de tomar distancia de sus afirmaciones sobre el Holocausto, que le hizo el Papa el miércoles pasado.
La remoción del cargo que Williamson ocupaba desde 2003 se produjo tal como había anticipado LA NACION el 30 de enero, a pocos días de haberse difundido casi simultáneamente las noticias sobre el levantamiento de las excomuniones que pesaban desde 1988 sobre cuatro obispos, ordenados por Marcel Lefebvre, y las declaraciones de Williamson, uno de esos cuatro, a un canal de televisión sueco, en las que afirmó, entre otras cosas, que los nazis no habían asesinado prisioneros en cámaras de gas.
Esas declaraciones son el motivo principal de la medida comunicada ayer a LA NACION a través de un correo electrónico firmado por el superior del Distrito para América del Sur de esa fraternidad, el padre Christian Bouchacourt.
El escueto comunicado de Bouchacourt afirma que días pasados se relevó a Williamson del cargo que ocupaba y repite las afirmaciones del sucesor de Lefebvre, monseñor Bernard Fellay: “Las afirmaciones de monseñor Williamson no reflejan en modo alguno la posición de nuestra congregación [?]. Es evidente que un obispo católico no puede hablar con autoridad eclesiástica sino sobre materias concernientes a la fe y a la moral. Nuestra Fraternidad no reivindica ninguna autoridad sobre otras cuestiones”.
Bouchacourt, de vacaciones hasta marzo en París, insiste en denunciar una supuesta manipulación de la entrevista de Williamson con la televisión sueca, tendiente a obstaculizar el acercamiento de los lefebvristas con el Vaticano. “Aun cuando reconocemos lo inoportuno de estos comentarios, comprobamos con tristeza que las acusaciones permanentes respecto a nuestra Fraternidad también tienen el fin manifiesto de desacreditarla”, dice el comunicado.
Nada se dice sobre el reportaje que Williamson dio a la revista alemana Der Spiegel, en el que, como respuesta al pedido de retractación del Vaticano, el obispo dice que se tomará un tiempo para “estudiar las evidencias históricas”.
Tomar distancia
En una nota firmada por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, se pedía a Williamson que tomara distancia en modo absolutamente inequívoco y público de sus posiciones relativas al Holocausto, desconocidas por el Santo Padre en el momento del levantamiento de la excomunión.
En ese texto, el Vaticano afirmaba que “la postura de monseñor Williamson sobre la Shoá es absolutamente inaceptable y firmemente rechazada por el Santo Padre”.
Fuentes de la comunidad lefebvrista argentina admitieron a LA NACION que el alejamiento del cargo de Williamson pudo haber sido fruto de una dura negociación con el obispo. “La verdad es que es un hombre bastante inmanejable. Quizás acordaron su alejamiento del seminario a cambio de una dilatación de la retractación pedida por la Secretaría de Estado del Vaticano”, dijo uno de los miembros de esa comunidad en la Argentina.
Sin sucesor designado
Quién reemplazará a Willliamson, de 68 años, al frente del único seminario en el que se estudia en castellano y uno de los seis que tienen los lefebvristas en todo el mundo, es una incógnita. Como informó ayer LA NACION, se menciona a Alfonso de Galarreta, que fue profesor y director del seminario durante algunos meses y hoy es superior de la Casa Autónoma de España.
Anoche, un vocero de la fraternidad lefebvrista en el país se excusó de no tener aún el nombre del reemplazante: “Si a uno se le está quemando la casa, lo importante es ubicarse en alguna casilla. Con el tiempo, verá donde vivirá”. De lo que se deduce que aquí sienten el calor del “fuego” que provocaron las afirmaciones de Williamson."
Visto en Santa Iglesia Militante
Libertad de expresión para el Obispo Williamson
Vatican City
benedictxvi@vatican.va
Vuestra Santidad
¿No es cierto que, según la doctrina de Libertad Religiosa bajo el Segundo Concilio Vaticano, el obispo Richard N. Williamson tiene el derecho de expresar su conciencia y su opinión sobre el asunto de las cámaras de gas de ejecución en Auschwitz? ¿Por qué se suspende la doctrina de la libertad del Concilio en su caso?
Su Secretario de Estado ha convertido la creencia en el "Shoah" el criterio para poder mantener un oficio en la Iglesia. ¿Es que el misticismo del "Shoah" rabínico es ahora un dogma de fe de la Iglesia Católica?
Si es así, cuál es la base bíblica, patrística y teológica para que sea derrocada la advertencia de S. Pablo Apostol en Tito 1, 14?
¿Es que los Católicos ya no tienen el derecho de dudar o cuestionar aspectos de la historia seglar?
¿Es que el Magisterio de la Iglesia decreta ahora la veracidad indudable de la cifra de Seis Millones de personas judaicas fallecidas, y la existencia indudable de una operación de matanza en masa en Auschwitz-Bierkenau, efectuadas por cámaras de gas letal?
¿Está Vd consciente hasta qué punto ha sido relegada la Crucifixión de Cristo y reemplazada por Auschwitz como evento central ontológico en la historia del oeste? ¿Quiére Vd ser cómplice en los efectos desastrozos que siguen acreciendose por esta derrogación de Jesús y la deificación del hombre?
Creo firmemente en el derecho de la palabra para el Obispo Williamson. Estoy profundamente preocupado por sus intentos de suprimir los derechos del obispo en este asunto. Pareceser que, bajo su pontificado, echar dudas sobre una suposición de la historia seglar se convierte en una heresía de facto. No encuentro ningún motivo para esa inovación en las Escrituras ni en la tradición católica.
Al mismo tiempo, le pido que por compasión utilice su influencia para pedir la excarcelación inmediata del farmaceútico, Germar Rudolf, el cual está en la carcel desde hace ya más de un año en Alemania, por haber escrito libros eruditos (http://www.vho.org/dl/ENG/loth.pdf) sobre los aspector técnicos y científicos sobre las alegadas cámaras homicidas de gas. Sus sufrimientos y los de su jóven familia no pueden ser ignorados o apartados. Merece misericordia. No cometió ningún crimen. Su incarcelación continua en Alemania es un escándalo y una vergüenza por las cuales la Canciller alemana Angela Merkel corre con grave responsabilidad.
Atentamente.
Michael Hoffman
Idaho, USA
Visto en Semper Fidelis
miércoles, 4 de febrero de 2009
¿No estarán pidiendo demasiado?
INFOBAE) La Santa Sede exhortó a Richard Williamson a que se disculpe públicamente si quiere ejecer como prelado de la Iglesia. El Papa desconocía la posición del obispo cuando le revocó la excomunión.
En un comunicado de la Secretaría de Estado, la Santa Sede precisó que Benedicto XVI “desconocía” la posición del prelado tradicionalista “en el momento de revocar la excomunión”.
El Vaticano también exigió a la Fraternidad San Pío X, fundada por el arzobispo cismático Marcel Lefebvre -a la que pertenecen ese prelado y los otros tres a quienes el Papa ha levantado la excomunión-, que si quiere ser reconocida por la Santa Sede es “indispensable” que reconozca plenamente el Concilio Vaticano II.
La Secretaría de Estado hizo público el comunicado para “clarificar” algunos aspectos del levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos cismáticos y de la polémica desatada por las declaraciones de Williamson.
El Vaticano precisó que la revocación de la excomunión sólo supone la “apertura de una puerta hacia el diálogo” con los “lefebvrianos”, y que la situación jurídica de la Fraternidad San Pío X “no ha cambiado”, por lo que no goza de reconocimiento canónico dentro de la Iglesia.
La Santa Sede le exige como “condición indispensable” para su futuro reconocimiento canónico “el pleno reconocimiento del Concilio Vaticano II y de los magisterios de los papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y el de Benedicto XVI”.
Asimismo, el Vaticano reitera que las posiciones de Williamson sobre la Shoah “son absolutamente inaceptables y totalmente rechazadas por Benedicto XVI”.
Texto original en italiano
Visto en Radio Cristiandad
sábado, 31 de enero de 2009
Carta de Monseñor Richard Williamson al Cardenal Castrillón Hoyos
A Su Eminencia Cardenal Castrillón Hoyos
Su Eminencia:
En medio de este tremenda tormenta levantada por comentarios imprudentes de mi parte en la televisión sueca, le ruego que acepte, con el debido respeto, mi sincera manifestación de pena por las innecesarias angustias y problemas que he causado a Ud. y al Santo Padre.
Para mí, lo que realmente tiene importancia es la Verdad Encarnada, y los intereses de Su única verdadera Iglesia a través de la cual solamente es posible salvar nuestras almas y dar gloria eterna, en nuestro modesto modo, al Dios Todopoderoso. Por eso pues, solo hago un comentario, tomado del profeta Jonás, I,12.
“Tómenme y arrójenme al mar, así el mar se encalmará para ustedes: porque sé que es a causa de mí que esta gran tempestad nos ha sobrevenido”.
Por favor, acepte también, y transmita al Santo Padre mi sincero agradecimiento personal por el documento firmado el pasado miércoles y hecho público el sábado. Con la mayor humildad ofreceré una misa por ambos.
Suyo sinceramente en Cristo.
+ Richard Williamson
Una sana opinión
Tomado del blog Santa Iglesia Militante
No es de mi agrado tener que hacer pública una consideración, pero la conciencia no permite callar ante la multitud de críticas gratuitas e injustas de las cuales ha sido objeto Su Excelencia, Monseñor Richard Williamson en el transcurso de la última semana.
Sorprende la indolencia de los acusadores al no considerar factores tan básicos como el cansancio físico e intelectual de un obispo que debió viajar por más de 8 horas, cambiar de horario de sueño, celebrar misa pontifical, cumplir con ciertas obligaciones, etc., y que, al momento de dar, por caridad, una entrevista, es sorprendido con preguntas insistentes acerca de un tema comprometedor.
¿Por qué digo que la entrevista fue concedida por caridad? Por la sencilla razón de que el pueblo sueco ha sido conmovido los últimos años por una noticia sorprendente: un conocido y querido ex pastor luterano abjura del protestantismo, se convierte a la Iglesia Católica, ingresa en el seminario de la FSSPX, ubicado en Alemania, es ordenado diácono, este año será ordenado sacerdote y los centenares de suecos, fieles protestantes que se confesaba con él y que rezaba el rosario, llevando una vida más católica que protestante, seguirán al futuro sacerdote católico cuando regrese a tomar posesión de una capilla.
Ese es el motivo por el cual la prensa sueca entrevistaría al obispo católico y ese es el tema sobre el cual versaría la entrevista. Monseñor la concedió caritativamente, ciertamente con la voluntad de aclarar y llevar la verdad a muchas almas suecas que querían escucharlo hablar. Es obligatorio para nosotros atribuir estas nobles intenciones al obispo, pues como tal, su primera obligación es dar hasta el último respiro por la salvación de las almas, aún cuando esto implique dar una entrevista en condiciones físicas de cansancio extremo. Es obligatorio creer sinceramente en la inocencia de la intención de un obispo que ha demostrado un ejemplo extraordinario durante su vida apostólica.
Los comentarios, emitidos por fieles católicos, han sido de una liviandad y superficialidad que parecen acusar una falta de oración y de vida interior de las personas que los han emitido. Me explico:
La prueba del amor a Dios está en nuestro comportamiento con el prójimo. Si alguno dice amar a Dios y, en cambio, trata injustamente al prójimo quitándole el principio básico de inocencia y, en algunos casos, su honra, su reputación, sin tener pruebas para ello, estamos mal. A Monseñor Williamson se le han atribuido intenciones segundas y se le ha culpado gratuitamente, sin considerar su inocencia como la base sobre la cual se debe partir antes de culpar a alguien.
Es cierto que hubo un error por parte de Monseñor Williamson, pero un error involuntario no es un pecado, como posiblemente los demás cometemos al deshonrar y faltar públicamente el respeto a una autoridad de la Santa Iglesia sin tener certeza de lo que decimos. Hubo un error y este error trae la consecuencia proporcional a lo ruidoso que sea el aludido, conforme al poder de prensa que el afectado tenga.
Ahora bien, quien cometió el error ya fue oportunamente reprendido por la persona a la cual corresponde este deber: el Superior General de la FSSPX.
Cuando la autoridad falla, es el deber de los fieles corregir, dentro de los límites de respeto conformes a lo que amerita la situación. Sin embargo, este NO es el caso, puesto que el Superior General de la FSSPX se ha pronunciado fuerte y claramente, reprendiendo públicamente a la persona que cometió el error.
Cuando la persona que comete un error demuestra rebeldía ante la corrección de su superior, entonces es deber de los fieles alzar la voz y corregir al que ha errado, pero este NO es el caso, puesto que Monseñor Williamson ha demostrado su sumisión, respeto y obediencia al superior.
Por los dos motivos anteriores, los fieles católicos debemos guardar un silencio respetuoso y confiado hacia la autoridad, pues ella ha comunicado públicamente que ya conversó con el involucrado y lo corrigió, por lo que cualquier comentario odioso por parte de los fieles no viene a ser necesario ni prudente. Es una falta de respeto a la autoridad de un superior que los subalternos no consideren suficiente la gestión de éste, "aportando" opiniones que sólo contribuyen a la división en la hermandad. Esas opiniones fastidiosas están demás desde el instante en que la autoridad competente se ha pronunciado de manera tan perfecta como lo hemos visto. A los fieles nos toca admirar en un silencio respetuoso el valor inmenso de dicha autoridad.
También nos toca, aunque para muchos sea a regañadientes, aprender a profundizar y contemplar la sumisión, humildad, obediencia y mansedumbre de un alma que ha sido humillada literalmente ante todo el mundo, primero por el error cometido y luego por la correción pública correspondiente. Debemos profundizar la mirada y apreciar el orden excepcional que ha habido en un superior que sabe cuándo y cómo corregir y ante un obispo que sabe, no sólo hablar de humildad, sino sobre todo practicarla, sin justificarse, sin excusarse, asumiendo obediente y silenciosamente su culpa, en un grado al cual no muchos seríamos capaces de llegar. Estamos hablando de virtudes sobrenaturales y practicadas de manera extraordinaria.
Demos también nosotros un buen ejemplo uniéndonos y no lanzando injustas y odiosas acusaciones hacia uno de nuestros miembros. Somos hijos de la Iglesia Católica, somos prójimos y algunos somos miembros de la FSSPX, lo cual nos obliga a dejar de lado opiniones personales y unirnos por el bien común, para poder enfrentar bajo la misma bandera el posible ataque que se nos viene encima. Pensemos en cómo quiere la Santísima Virgen que actuemos: divididos en discusiones sin sentido o unidos por el bien de la Santa Iglesia.
viernes, 30 de enero de 2009
"Otro cura integrista se sumó a la negación del Holocausto"
--------------------------------------------------------------------------------
En medio de la polémica desatada por el obispo rehabilitado Richard Williamson, que ha negado el Holocausto, su compañero y jefe de los lefebvristas en el noreste italiano, Floriano Abrahamowicz, dijo este jueves en el diario La Tribuna, de Treviso, que “junto a la versión oficial (sobre el número de muertos) existe otra basada en las observaciones de los primeros técnicos aliados que entraron en los campos (de exterminio)”.
“No se si las víctimas murieron por el gas o por otros motivos. No lo sé, de verdad. Sé que las cámaras de gas existieron por lo menos para desinfectar, pero no sé decir si también mataron o no, ya que no he profundizado sobre el tema”, añadió el sacerdote.
Respecto a si fueron seis millones los muertos a manos de los nazis, el lefebvrista dijo que “no lo pone en duda”, que basta que una persona sea asesinada injustamente ya es demasiado, “es como decir que uno es igual a seis millones”.
“Hablar de cifras no cambia nada respecto a la esencia del genocidio, que es siempre una exageración”, agregó el sacerdote, que precisó que esos números “derivan de lo que el jefe de la comunidad judía alemana dijo a las tropas angloamericanas tras la liberación.
Según el tradicionalista, el jefe judío “en medio de la vehemencia soltó una cifra”. El cura se preguntó “¿como podía saber ese número”. Abrahamowicz añadió que la crítica que se puede hacer es “sobre el modo en que ha sido gestionada la tragedia del Holocausto, al que se le ha dado una supremacía con respecto a otros genocidios”.
Abrahamowicz sostuvo que “toda esta polémica sobre las declaraciones de monseñor Richard Williamson respecto a la existencia de las cámaras de gas, es una poderosa instrumentalización en función anti-Vaticano”.
“Williamson simplemente expresó su duda y su negación, no tanto del Holocausto, como falsamente dice la prensa, sino del aspecto técnico de las cámaras de gas”, agregó el religioso.
Según el sacerdote, “el negacionismo es un falso problema porque se detiene en métodos y cifras y no responde a la sustancia del problema”.
“Si monseñor Williamson hubiese negado el genocidio de un millón doscientos mil armenios por parte de los turcos los diarios no hubieran hablado como lo hacen”, aseguró el tradicionalista, que se refirió también “a la orden dada por Churchill que mandó bombardear Dresde (Alemania) con fósforo”.
Abrahamowicz dijo también en la entrevista que los israelíes “no pueden decir que el genocidio que ellos sufrieron por parte de los nazis es menos grave que el de Gaza”.
El sacerdote denunció que los judíos “exasperan en vez de honrar decentemente a las víctimas del genocidio. Es como si en la historia sólo hubiera habido un genocidio, el hebreo de la II Guerra Mundial”, añadió el sacerdote, que negó ser antisemita.
Reacciones a los dichos de Abrahamowicz
El gobernador de la región Véneto, Giancarlo Galán, tras conocer las afirmaciones del cura lefebvrista, afirmó que los curas que niegan en Holocausto deberían quitarse el hábito talar.
“No sé si se puede hablar de ignorancia o de pura locura o de una aberrante elección política”, prosiguió, comentando los dichos de Abrahamowicz. “De todos modos, los sacerdotes que niegan la Shoá, que niegan las cámaras de gas, harían bien en sacarse ese hábito y algunos de estos que se encuentran en el Véneto, como es el caso de Abrahamowicz, harían mejor en abandonar este lugar, quizás refugiándose en uno de los campos de exterminio nazis”, enfatizó Galán.
Fuente: EFE, ANSA e Infobae
Del Blog Radio Cristiandad
¿Williamson dejaría su cargo al frente del seminario?
Por Silvina Premat (La Nación)
Después de haber negado el Holocausto, y generar un conflicto entre el Vaticano y la comunidad judía, el obispo lefebvrista Richard Williamson sería removido de su cargo al frente del seminario que ese grupo tradicionalista tiene en Moreno, provincia de Buenos Aires.
Así lo afirmaron al diario La Nación algunos sacerdotes y allegados a monseñor Williamson, uno de los cuatro obispos cuya excomunión de la Iglesia fue levantada la semana pasada por el papa Benedicto XVI.
Las fuentes indicaron, también, que dentro de la comunidad lefebvrista hay quienes atribuyen la difusión de las polémicas declaraciones, que Williamson -de origen británico y residente en la Argentina desde hace varios años- hizo en noviembre pasado a un canal de televisión sueco, a una operación armada por algún sector del Vaticano contrario a la decisión tomada por el Papa.
El jueves, en el seminario de La Reja, el templo de estilo colonial permanecía cerrado, algo que, según los vecinos, no es habitual. “Cerraron las puertas desde que se conocieron las declaraciones del padre y empezaron a llegar los periodistas”, dijo María, dueña de un almacén a pocos metros del seminario.
“Nosotros no somos antisemitas. Es más: mis padres tienen ascendencia judía”, dijo un seminarista francés que, a media tarde del jueves, permitió que se tomaran fotos desde el exterior de la iglesia y se mostró inquieto por la presencia de la prensa. “El padre dijo que no daría entrevistas”, informó. Ni él ni otros jóvenes que trasladaban muebles viejos en un carro y vestían como uniforme de trabajo desteñidas sotanas aceptaron dar más información.
Sin hablar hasta nuevo aviso
El sucesor de monseñor Marcel Lefebvre y titular de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, monseñor Bernard Fellay, desautorizó a Williamson. En un comunicado difundido el martes, Fellay pide perdón “al Soberano Pontífice y a todos los hombres de buena voluntad por las consecuencias dramáticas de este acto”, y afirma haber prohibido a este obispo, “hasta nueva orden, toda toma de posición pública sobre cuestiones políticas o históricas”.
El paso siguiente podría ser la remoción del obispo de la dirección del seminario, cargo que ocupa desde 2003. ¿Lo hará? “No lo sé. Pero seguramente monseñor Williamson será obediente a cualquier decisión que Fellay tome sobre su futuro”, dijo a La Nación el superior para América latina de esa fraternidad, padre Christian Bouchacourt.
En diálogo telefónico desde París, donde se encuentra de vacaciones, Bouchacourt también dijo que no comparte las afirmaciones de Williamson. “Nos duele mucho y no la compartimos. Además, se trata de una declaración privada que hizo en noviembre pasado en Alemania a un canal de televisión sueco y se difunde ahora para ensuciar nuestra fraternidad y el trabajo que hacemos”, afirmó.
Quienes conocen a Williamson dicen que es dado a hacer comentarios y reflexiones en público sobre temas vinculados a la geopolítica más que a la teología, y que están al borde de causar polémicas. Consideraron los dichos de Williamson “una imprudencia muy grande”, sobre un tema que, según afirman, no es grato a los allegados a la fraternidad.
“El padre de monseñor Lefebvre murió en un campo de concentración durante la ocupación alemana en Francia”, recuerdan. “No le corresponde hablar de esos temas. Es un obispo”, dicen, y dan por obvia su remoción en el cargo al frente del seminario y un largo tiempo de perfil muy bajo. “Jugó muy al borde la red y perdió”, grafican.
Sin embargo, aprecian la formación del obispo y cuentan que su mayor preocupación es la educación. De ahí que haya impreso al seminario un perfil académico de formación humanista. Estableció un curso anual de humanidades para jóvenes en el que se estudia bellas artes, liturgia, música, historia, latín y griego, entre otras materias.
Bouchacourt afirmó que Williamson “no tiene ningún vínculo con grupos antisemitas”, y agregó: “Nosotros estamos al servicio de Dios y no estamos atados a los regímenes”.
Hasta el jueves, permanecía en silencio tras los muros del seminario donde la alegría por el levantamiento de las excomuniones se convirtió en preocupación por el futuro de su director.
El personaje
Richard Williamson es obispo consagrado por Lefebvre y tiene 68 años.
Nació en Londres en 1940 y estudió en Cambridge. Era anglicano y, luego de convertirse al catolicismo, entró en el seminario de Ecône, Suiza. Se ordenó sacerdote en 1976.
Fuente: La Nación
Del Blog Radio Cristiandad
miércoles, 28 de enero de 2009
The "Re-Incommunication"
Eleison Comments LXXXIIAs of course a large number of readers already know, a Decree dated Jan. 21 from the Congregation of Bishops in Rome (not Ecclesia Dei) "remitted" the "excommunicating" Decree of July 1, 1988, so that the four Society of St. Pius X bishops then declared to be "excommunicated" are now "re-incommunicated". In my opinion this latter Decree is a great step forward for the Church without being a betrayal on the part of the SSPX.
It is a great step forward for the Church because if the Church's problem ever since Vatican II has been a separation of Catholic Authority from Catholic Truth, with this Decree Catholic Authority has taken a decisive step back towards their re-union. Just as after the Motu Proprio of July, 2007, nobody could any longer say that the true rite of Mass was banned by Rome, even if they can still behave as though it is, so too now nobody can any longer say that Catholics holding to Tradition are "outside the Church". Certainly a number of Conciliarists will go on behaving as though they are, but they clearly no longer have the Pope on their side only. The difference is enormous!
Of course there is still a long way to go before the neo-modernists in Rome, conscious or unconscious, realize - if ever! - how they mistake the Faith, but as the old proverb says, "Rome was not built in a day", and it will not be repaired in a day. Nevertheless "Half a loaf is better than no bread" - ask a hungry man! - so meanwhile let us know how to thank God for this major shift of the rudder of the Conciliar Church. Let us then thank the Blessed Virgin Mary whose intervention will have been decisive, thanks to the nigh on one and three quarter million rosaries offered to her for this intention, by a number of yourselves amongst others. And let us thank and pray for Benedict XVI and all his collaborators who helped to push through this Decree, despite, for instance, a media uproar orchestrated and timed to prevent it.
However, by asking for and accepting such reconciliation with the Conciliar Church, is not the SSPX threatening to lead the way back into Conciliarism? In no way! No doubt some Conciliarists in Rome are hoping that the Decree will serve to draw the SSPX back into the fold of Vatican II, but the Decree itself, as it stands, commits the Society to nothing more than to entering into those discussions to which the Society committed itself in 2000 when it proposed the liberation of the Mass and the ending of the "excommunications" as preconditions in the first place.
Then are such discussions without danger? Certainly not! But St. Peter says we should always be "ready to satisfy every one that asks you for a reason of that hope which is in you" (I Pet. III, 15). How can the SSPX not rejoice in the opportunity to lay out in Rome, before the Roman authorities themselves, the profound doctrinal reasons which we believe to be at the root of the Church's present distress? Woe unto us Catholics of Tradition if we were not ready to give reason for that hope which is in us for the rescue of the Church! So continue to pray the Rosary, dear Catholics, for the possible realization and outcome of such discussions, so that they may serve first, last and foremost, the interests of God, of God, of God. Kyrie eleison.
Bishop Richard Williamson
La Reja, Argentina
Fuente: Dinoscopus blog
Gentileza de Eleuterio visto en el blog Radio Cristiandad
Nota: la fuente es el mismo blog de Mons. Williamson y la imagen es de su blog, la que estimadamente compartimos.
Por Arturo GallardoLos fieles de la Tradición lamentamos los recientes escandalos en los que se ve perjudicada nuestra Fraternidad, esperando que pronto sean aclarados los comentarios que hiciera S.E. Mons. Richard Williamson a la Televisión Sueca, los cuales han generado toda clase de injurias contra la Fraternidad San Pío X y el Santo Padre Benedicto XVI.
La Fraternidad San Pío X mediante un comunicado de S.E. Monseñor Bernard Fellay ha replicado los comentarios de Mons. Williamson, el cual reproducimos a continuación:
Comunicado del Superior General de la Fraternidad San Pío X.
He tenido conocimiento de una entrevista que el Obispo Richard Williamson, un miembro de nuestra Fraternidad, concedió a una red sueca. En esta entrevista, también comentó sobre cuestiones históricas, sobre todo sobre el genocidio de Judíos por el régimen Nacionalsocialista. Es obvio que un obispo habla con autoridad religiosa únicamente en asuntos de fe y moral. Nuestra Fraternidad no reivindica ninguna autoridad sobre asuntos seculares históricos u otros.
La misión sacerdotal de la Fraternidad es el ofrecer y restaurar la auténtica Doctrina Católica, como esta establecido en los dogmas. Nosotros somos conocidos, aceptados y apreciados en todo el mundo por esto.
Vemos este asunto con gran preocupación ya que esta imprudencia ha causado un daño severo a nuestra misión religiosa. Pedimos perdón al Santo Padre y a toda la gente de buena voluntad por el problema causado.
Al mismo tiempo debe permanecer claro esos comentarios no reflejan de ningún modo la actitud de nuestra Fraternidad. Por lo tanto he prohibido al Obispo Williamson emitir cualquier opinión pública en cualquier materia política o histórica hasta nuevo aviso.
Las constantemente acusaciones contra la Fraternidad también han servido para desacreditar nuestra misión. No lo permitiremos. Sino que seguiremos predicando la doctrina Católica y ofreciendo los Sacramentos en su forma venerable.
+Bernard Fellay
Menzingen, el 27 de enero de 2009
Fuente: Semper Fidelis blog
Monseñor Williamson también se muestra conciliador.
Creo que es un paso más en el deseable entendimiento con ese grupo eclesial que no se encontraba en perfecta comunión con Roma. El cardenal Re piensa que si hubiera habido más comunicación entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X se hubieran ahorrado muchos problemas. Gracias a Dios la buena voluntad de Su Santidad está siendo perfectamente acogida por los seguidores de monseñor Lefebvre.
Las declaraciones del obispo Williamson, ciertamente muy desafortunadas, aunque no negara la maldad del nazismo, fueron hechas hace unos meses por lo que su emisión por la televisión sueca haciéndolas coincidir con la publicación del decreto levantado la excomuniones parece evidente que es un intento de desprestigiar a los lefebvristas y, sobre todo, al Papa.
Así como me felicitaba por la intervención el obispo Fellay pienso que la reacción de monseñor Williamson debemos también encuadrarla en una firme decisión de la Fraternidad por llevar a buen fin el restablecimiento de la plena comunión
Fuente: La Cigüeña de la Torre
