Mostrando entradas con la etiqueta Peliculas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peliculas. Mostrar todas las entradas
sábado, 10 de noviembre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
Film - San José de Cupertino
San José de Cupertino, nacido en Italia en el siglo XVII, es "El hombre que no quería ser santo". Esta es una película sensacional y emocionante, porque cuenta la vida de un hombre singular.
Sus familiares, sus vecinos, hasta sus hermanos de los conventos en los que intentó vivir religiosamente, lo trataron como a un "inútil" en el pleno sentido de la palabra, porque lo rompía todo, porque se quedaba extasiado con la boca abierta, porque parecía lelo y atontado, porque no lograba aprender de los libros nada más que una sola frase.
Le asignaban los peores oficios y lo maltraban continuamente; pero estando sufriendo esta vida, empezó a levitar sin pretenderlo: se ponía a orar de rodillas y sin darse cuenta se elevaba varios metros del suelo en pleno éxtasis.
Incluso fue acusado de estar endemoniado por quienes no podían comprender como un hombre tan "torpe" podía ser espiritual o tener sintonía con Dios. Pero esta es la gran lección de la vida de San José de Cupertino: lo que el mundo desprecia, DIOS lo eleva, lo elige y lo hace destacar como particularmente suyo.
Una película inaudita, fuera de lo común, prácticamente desconocida, que no te dejará indiferente; es más, que transforma la vida de quien la observe con atención. Si aún no la has visto, ¡quedas advertido!
Ficha Técnica
Título original: The Reluctant Saint
Año: 1962
Duración: 105 minutos
Compañía: Dmytryk- Weiler
País: Estados Unidos
Género: Comedia Drama
Director: Edward Dmytryk
Guión: John Fante - Joseph Petracca
Para ver la película puede acceder a uno de estos dos enlaces:
San José de Cupertino
San José de Cupertino
domingo, 16 de septiembre de 2012
Film - Monseñor Lefebvre: un obispo en la tormenta
Segun fuentes de DICI el sábado 29 de septiembre, se proyectará por primera vez al público en París la película: Monseñor Lefebvre: un obispo en la tormenta, que relata la vida del fundador de la Hermandad Sacerdotal de San Pío X a partir de testimonios inéditos de aquellos que lo conocieron y con base en numerosos documentos de archivo.
El acto tendrá lugar con presencia del obispo Bernard Fellay, Superior General de la Hermandad y pueden verse detalles sobre horario y asistencia en DICI
Jacques Régis-du Cray, autor del guión inspirado en la biografía del arzobispo Marcel Lefebvre escrita por el obispo Bernard Tissier de Mallerais (Editorial ACTAS), indica el objeto de la película: “Dar a conocer a muchas personas, no sólo los fieles de la Hermandad San Pío X, una personalidad a través de la cual comprendan la crisis de la Iglesia”.
La película estará disponible en inglés, español, alemán, italiano, portugués y polaco y después de la proyección al público del 29 de septiembre en París, se venderán en formato DVD
Vea anuncio de la película aquí

Fuente: DICI
Visto en : Ecce Christianus
El acto tendrá lugar con presencia del obispo Bernard Fellay, Superior General de la Hermandad y pueden verse detalles sobre horario y asistencia en DICI
Jacques Régis-du Cray, autor del guión inspirado en la biografía del arzobispo Marcel Lefebvre escrita por el obispo Bernard Tissier de Mallerais (Editorial ACTAS), indica el objeto de la película: “Dar a conocer a muchas personas, no sólo los fieles de la Hermandad San Pío X, una personalidad a través de la cual comprendan la crisis de la Iglesia”.
La película estará disponible en inglés, español, alemán, italiano, portugués y polaco y después de la proyección al público del 29 de septiembre en París, se venderán en formato DVD
Vea anuncio de la película aquí

Fuente: DICI
Visto en : Ecce Christianus
lunes, 10 de septiembre de 2012
jueves, 9 de junio de 2011
NATIVIDAD, UNA PELÍCULA HERETICA QUE UN CATÓLICO NO DEBE VER!!!
En “Natividad” se ataca, lisa y llanamente, a la figura de María que aparece como una joven como las demás, que se fija en los mozalbetes del lugar, por momentos deprimida, siempre pasiva y abúlica, que no expresa ninguna vida interior. Parece aburrirse o es simplemente aburrida, hastiada, por momentos angustiada y lo que es peor dubitativa, de fe tambaleante y poco caritativa ya que no se la ve atenta a las necesidades de los otros.
Ya al comienzo vemos que María es sujeto de reprimendas de parte de los padres porque se ha quedado jugando con las chicas y muchachos y no hizo lo que tenía que hacer. Dicho sea de paso, los chicos no parecen muy inocentes que digamos porque un muchacho se lanza encima de una de las amigas de esta María y se revuelcan por el suelo. Ya se verá que estos detalles marginales no son baladíes.
Al padre, los soldados enviados por Herodes, le quitan un asno de su propiedad José lo recupera comprándolo y se lo da a María y le dice: “Dile a tu padre que se lo dejaron olvidado, así conservará su orgullo”. Bueno, es lo que se diría una mentira piadosa y después de todo el buen Joaquín tendría su orgullo como el que más. ¿Habrá esta María dicho la mentirilla? Pasemos por alto este otro detalle y vayamos a los desposorios. Cuando los padres –si ambos, padre y madre, están vivos- enligen a José como su futuro esposo ella se fastidia y dice: “¿Por qué me obligan a desposarme con un hombre que no amo?” “¿Por qué?” Le responde la madre: “Podemos alimentarnos todos (José estaba según el autor de la película en mejor posición que ellos). Lo hemos hecho por ti”. Casamiento por conveniencia, no por elección de la providencia. Aparte de mostrar la moza aires de rebeldía, tal actitud es inaudita dado que a José lo presentan como un joven bueno, y en tiempos y sociedades en que los matrimonios se pactaban primero, hubiera sido motivo de alegría conseguir un hombre así (a menos que los autores quieran insinuar que a ella le gustaba otro) y luego, el tema es anacrónico porque por la misma razón que pactar un matrimonio era parte de la vida habitual no había lugar a quejas ni planteamientos.
Luego, la misma madre dice: “…siempre hay esperanza”. A lo que esta María replica: “¿Incluso en Nazaret?”. Vaya, vaya que es escéptica la niña. Así que poca o nada la esperanza.
El anuncio del ángel no podría haber sido enmarcado y presentado en un contexto de menor sobrenaturalidad. ¡Un ángel que se pasea mientras ella lo escucha, no en la intimidad sino en el campo donde hay otros que están por ahí!
El ángel la saluda: “¿Salve, oh elegida! Qué va, nada de “llena de gracia”. Elegida puede haber muchas pero llena de gracia, de la plenitud de la gracia sólo una.
Cuando ella al escuchar el anuncio pregunta al ángel: “¿Cómo es posible?”, lo hace moviendo la cabeza en signo de negación. Duda. ¿Fue esto así? Si fue así ¿por qué no fue castigada como lo había sido Zacarías que quedó mudo por dudar? Yahvé es un Dios celoso que no admite de sus elegidos dudas. Moisés por algo menor, por no haber confiado y golpear dos veces la roca para que brote agua, es castigado y no verá la Tierra Prometida (Cf. Números 20, 12).
Nos preguntamos dónde está la Madre de la fe, la Madre de los creyentes, la “¿Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc. 1, 45). Pero esta María duda al punto que yendo a visitar a Isabel suspira al Dios, a quien no le termina de creer: “¿Por favor, Señor, haz que Isabel esté encinta tal como me dijo el ángel!.
Ella da su conformidad apáticamente al ángel: “Soy la esclava del Señor” y se arrodilla mientras el ángel está en pie, Imagino que un director católico no habría dispuesto esa escenografía y conociendo la iconografía habría hecho arrodillar al Arcángel ante la Encarnación del Verbo Eterno de Dios, que se hace presente por el sí de la Virgen. Pero, convengámoslo, esto es mucho pedirle a una directora presbiteriana.
Cuán lejos está toda esa anunciación de lo que han escrito los santos como san Sofronio: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. ¿Y que puede ser más sublime que este gozo, oh Virgen Madre?... ¿Acaso se puede imaginar una gracia más espléndida? El Señor está contigo. ¿Y quién es el que puede competir contigo? Dios proviene de ti. Verdaderamente, bendita tú entre las mujeres, pues a pesar de ser una mujer, criatura de Dios como todas las demás, has llegado a ser, de verdad, Madre de Dios. Pues, lo que nacerá de ti es, con toda verdad, el Dios hecho hombre” (sermón 2. Anunciación de la Virgen).
En la visitación no hay nada del relato del Evangelio de San Lucas, no hay emoción de parte de esta María y, en cambio, las palabras de un supuesto diálogo que quita toda tensión del misterio, haciendo banal el encuentro que debió ser sublime. San Lucas escribe: “En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno. Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¿Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (1, 39-45).
De esto nada. Nada de la exultación del relato evangélico y tampoco la fidelidad que cabría esperar al diálogo. Isabel se limita a un genérico “Bendita sea la que cree”.
Sabemos que el cine es primariamente imágenes y que las imágenes dicen más que las palabras porque quedan impresas de manera más fuerte. Estas imágenes de “Natividad” hablan de una María no feliz, insulsa, apática y que no expresa ni está a la altura del acontecimiento más grande de la creación, porque la Encarnación de Dios que se hace hombre en su seno es más grandioso que la creación de trillones de galaxias.
Las palabras del relato lucano están en parte truncadas y en parte intercaladas con otras de pura invención del autor del film de manera que, como queda dicho, pierde fuerza toda la escena. El Magnifícat, canto de alabanzas de la Virgen que rompe su silencio evangélico, está ausente y sólo aparece al final –en la huida a Egipto- fuera totalmente del contexto y significativamente recortado “el Poderoso ha hecho obras grandes” cuando debería haber sido “el Poderoso ha hecho obras grandes por mí” (Lc. 1, 49). La diferencia no es sutil al quitar el “por mí”, ya que hay que negarle todo merecimiento a la Virgen. ¿Y este es el film que se publicita como la verdadera historia del Nacimiento de Jesús!
Pero, hay más en esta visitación. No es Isabel a quien el Espíritu Santo le revela la presencia del Señor en María sino que es María quien le dice a Isabel: “Isabel, ¿se mueve!”. A lo que responde Isabel que a ella también se le mueve el hijo que lleva dentro. Nada de sobrenaturalidad. Todo normal.
La visita a Isabel, por la actitud de esa María, parecería que fue sólo para comprobar si era verdad lo que había dicho Dios por el ángel. Porque no se la ve que ayude mucho que digamos. Sigue en su pasividad y abulia.
Al regreso a Nazaret, hay todo una discusión a cuatro. De una parte la maría del film, que cuenta que se le apareció el ángel, y de la otra José y los padres de ella que no le creen. Por supuesto, todo esto absolutamente inventado.
Viene luego el sueño de José y el censo por el que tienen que ir a Belén.
Hay detalles en la película en los que, insisto, hay que reparar. No se debe pensar que están ahí porque sí. Tienen un fin preciso porque son los que van dando la tonalidad a lo que se quiere dar como mensaje y además porque obran en manera subliminal.
En la ida a Belén el detalle es que los detienen soldados romanos para revisarlos y a esa María la palpan, la manosean. Si no se está atento puede pasar desapercibido. Luego, otro detalle, una adivina les regala dulces y lee la mano a la Virgen. “Tu mano me dice que es varón”, le espeta. En esto repito lo dicho en otra carta:
Siendo la Virgen inmaculada, plena de la gracia, llena del Espíritu Santo y por añadidura hija de Israel, que conocía perfectamente que la adivinación era abominable a Dios (Deuteronomio 18, 10) y que si no lo hubiera conocido igualmente el Espíritu la hubiera alertado del pecado, cómo, entonces se puede admitir o siquiera imaginar que se prestase a que le adivinasen el futuro. ¿No habría retirado velozmente la mano y se habría apartado de aquella mujer?
Otro detalle: Al vadear un río aparece una culebra y esta María llena de miedo cae de la cabalgadura, está por ahogarse y José la salva. Me pregunto: ¿Por qué la directora habrá elegido una culebra, una víbora, asustando a esa María y haciendo que las aguas la arrastren? Pienso que muchos habríamos imaginado a la Virgen enfrentando ala víbora –imagen de Satanás- y nunca arrastrada por las aguas. Sugestivamente esas aguas hacen pensar las que vomita de la boca el Dragón del Apocalipsis. “Entonces el Dragón vomitó de sus fauces como un río de agua, detrás de la Mujer, para arrastrarla con su corriente. Pero la tierra vino en auxilio de la mujer: abrió la tierra su boca y tragó el rió vomitado de las fauces del Dragón” (Apoc. 12, 15-16). El caos satánico no consigue arrastras a la Mujer.
Cuando buscan alberguen en Belén ella reza: “¿No puedes ayudarnos?”. Esa no es oración de la Virgen que sabe que Dios es Todopoderoso.
Además, a esta María le falta caridad porque, otro detalle, en un momento en que los siguen a María y a José, el burro que llevaba a una mujer se cae y ellos siguen como si nada hubiera ocurrido.
Es decir que ni fe, ni esperanza, ni caridad, ni valor, ni temor de Dios, nada.
Y llegamos a una de las peores escenas: la del parto. La María del film pare con dolor. Cierto, ya a lo largo de la película había demostrado que no era la Inmaculada, la que desde el momento en que fue concebida fue librada del pecado original y que nunca pecó. Esta María –de directora protestante- es como todos los demás mortales y, por tanto, a ella le cabe la misma maldición que a las demás mujeres: “con dolor parirás a tus hijos”. (Gen. 3, 16 b)
Grita, cuando el nacimiento de Jesús debe haber sido de un gozo inefable y, por para colmo de herejías, José hace de comadrona. Desde luego, es de inferir que María ya no es virgen después de ese parto. Esta directora sabe más que todos los santos juntos, que toda la tradición de los Padres. San Ignacio de Antioquia escribió: “Al Príncipe de este mundo le quedaron ocultos: la virginidad de María y el parto de ella así como la muerte del Señor. Tres misterios clamorosos en el silencio de Dios” (Ef. 19, 1). No sólo sabe más que los santos sino que el mismo diablo.
Sin embargo, no debería sorprendernos una obra así porque sabemos que la directora es presbiteriana, por tanto era de esperar algo por el estilo aunque, como se ha visto, abundan detalles que van más allá de presentar a la Virgen como a una mujer cualquiera ya que se busca denigrarla. Lo que sí sorprende y no se logra entender es cómo fue posible estrenarla en el Vaticano, en el Aula Pablo VI algo que no logró un director, este sí católico, como Mel Gibson.
Ya al comienzo vemos que María es sujeto de reprimendas de parte de los padres porque se ha quedado jugando con las chicas y muchachos y no hizo lo que tenía que hacer. Dicho sea de paso, los chicos no parecen muy inocentes que digamos porque un muchacho se lanza encima de una de las amigas de esta María y se revuelcan por el suelo. Ya se verá que estos detalles marginales no son baladíes.
Al padre, los soldados enviados por Herodes, le quitan un asno de su propiedad José lo recupera comprándolo y se lo da a María y le dice: “Dile a tu padre que se lo dejaron olvidado, así conservará su orgullo”. Bueno, es lo que se diría una mentira piadosa y después de todo el buen Joaquín tendría su orgullo como el que más. ¿Habrá esta María dicho la mentirilla? Pasemos por alto este otro detalle y vayamos a los desposorios. Cuando los padres –si ambos, padre y madre, están vivos- enligen a José como su futuro esposo ella se fastidia y dice: “¿Por qué me obligan a desposarme con un hombre que no amo?” “¿Por qué?” Le responde la madre: “Podemos alimentarnos todos (José estaba según el autor de la película en mejor posición que ellos). Lo hemos hecho por ti”. Casamiento por conveniencia, no por elección de la providencia. Aparte de mostrar la moza aires de rebeldía, tal actitud es inaudita dado que a José lo presentan como un joven bueno, y en tiempos y sociedades en que los matrimonios se pactaban primero, hubiera sido motivo de alegría conseguir un hombre así (a menos que los autores quieran insinuar que a ella le gustaba otro) y luego, el tema es anacrónico porque por la misma razón que pactar un matrimonio era parte de la vida habitual no había lugar a quejas ni planteamientos.
Luego, la misma madre dice: “…siempre hay esperanza”. A lo que esta María replica: “¿Incluso en Nazaret?”. Vaya, vaya que es escéptica la niña. Así que poca o nada la esperanza.
El anuncio del ángel no podría haber sido enmarcado y presentado en un contexto de menor sobrenaturalidad. ¡Un ángel que se pasea mientras ella lo escucha, no en la intimidad sino en el campo donde hay otros que están por ahí!
El ángel la saluda: “¿Salve, oh elegida! Qué va, nada de “llena de gracia”. Elegida puede haber muchas pero llena de gracia, de la plenitud de la gracia sólo una.
Cuando ella al escuchar el anuncio pregunta al ángel: “¿Cómo es posible?”, lo hace moviendo la cabeza en signo de negación. Duda. ¿Fue esto así? Si fue así ¿por qué no fue castigada como lo había sido Zacarías que quedó mudo por dudar? Yahvé es un Dios celoso que no admite de sus elegidos dudas. Moisés por algo menor, por no haber confiado y golpear dos veces la roca para que brote agua, es castigado y no verá la Tierra Prometida (Cf. Números 20, 12).
Nos preguntamos dónde está la Madre de la fe, la Madre de los creyentes, la “¿Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc. 1, 45). Pero esta María duda al punto que yendo a visitar a Isabel suspira al Dios, a quien no le termina de creer: “¿Por favor, Señor, haz que Isabel esté encinta tal como me dijo el ángel!.
Ella da su conformidad apáticamente al ángel: “Soy la esclava del Señor” y se arrodilla mientras el ángel está en pie, Imagino que un director católico no habría dispuesto esa escenografía y conociendo la iconografía habría hecho arrodillar al Arcángel ante la Encarnación del Verbo Eterno de Dios, que se hace presente por el sí de la Virgen. Pero, convengámoslo, esto es mucho pedirle a una directora presbiteriana.
Cuán lejos está toda esa anunciación de lo que han escrito los santos como san Sofronio: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. ¿Y que puede ser más sublime que este gozo, oh Virgen Madre?... ¿Acaso se puede imaginar una gracia más espléndida? El Señor está contigo. ¿Y quién es el que puede competir contigo? Dios proviene de ti. Verdaderamente, bendita tú entre las mujeres, pues a pesar de ser una mujer, criatura de Dios como todas las demás, has llegado a ser, de verdad, Madre de Dios. Pues, lo que nacerá de ti es, con toda verdad, el Dios hecho hombre” (sermón 2. Anunciación de la Virgen).
En la visitación no hay nada del relato del Evangelio de San Lucas, no hay emoción de parte de esta María y, en cambio, las palabras de un supuesto diálogo que quita toda tensión del misterio, haciendo banal el encuentro que debió ser sublime. San Lucas escribe: “En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno. Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¿Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (1, 39-45).
De esto nada. Nada de la exultación del relato evangélico y tampoco la fidelidad que cabría esperar al diálogo. Isabel se limita a un genérico “Bendita sea la que cree”.
Sabemos que el cine es primariamente imágenes y que las imágenes dicen más que las palabras porque quedan impresas de manera más fuerte. Estas imágenes de “Natividad” hablan de una María no feliz, insulsa, apática y que no expresa ni está a la altura del acontecimiento más grande de la creación, porque la Encarnación de Dios que se hace hombre en su seno es más grandioso que la creación de trillones de galaxias.
Las palabras del relato lucano están en parte truncadas y en parte intercaladas con otras de pura invención del autor del film de manera que, como queda dicho, pierde fuerza toda la escena. El Magnifícat, canto de alabanzas de la Virgen que rompe su silencio evangélico, está ausente y sólo aparece al final –en la huida a Egipto- fuera totalmente del contexto y significativamente recortado “el Poderoso ha hecho obras grandes” cuando debería haber sido “el Poderoso ha hecho obras grandes por mí” (Lc. 1, 49). La diferencia no es sutil al quitar el “por mí”, ya que hay que negarle todo merecimiento a la Virgen. ¿Y este es el film que se publicita como la verdadera historia del Nacimiento de Jesús!
Pero, hay más en esta visitación. No es Isabel a quien el Espíritu Santo le revela la presencia del Señor en María sino que es María quien le dice a Isabel: “Isabel, ¿se mueve!”. A lo que responde Isabel que a ella también se le mueve el hijo que lleva dentro. Nada de sobrenaturalidad. Todo normal.
La visita a Isabel, por la actitud de esa María, parecería que fue sólo para comprobar si era verdad lo que había dicho Dios por el ángel. Porque no se la ve que ayude mucho que digamos. Sigue en su pasividad y abulia.
Al regreso a Nazaret, hay todo una discusión a cuatro. De una parte la maría del film, que cuenta que se le apareció el ángel, y de la otra José y los padres de ella que no le creen. Por supuesto, todo esto absolutamente inventado.
Viene luego el sueño de José y el censo por el que tienen que ir a Belén.
Hay detalles en la película en los que, insisto, hay que reparar. No se debe pensar que están ahí porque sí. Tienen un fin preciso porque son los que van dando la tonalidad a lo que se quiere dar como mensaje y además porque obran en manera subliminal.
En la ida a Belén el detalle es que los detienen soldados romanos para revisarlos y a esa María la palpan, la manosean. Si no se está atento puede pasar desapercibido. Luego, otro detalle, una adivina les regala dulces y lee la mano a la Virgen. “Tu mano me dice que es varón”, le espeta. En esto repito lo dicho en otra carta:
Siendo la Virgen inmaculada, plena de la gracia, llena del Espíritu Santo y por añadidura hija de Israel, que conocía perfectamente que la adivinación era abominable a Dios (Deuteronomio 18, 10) y que si no lo hubiera conocido igualmente el Espíritu la hubiera alertado del pecado, cómo, entonces se puede admitir o siquiera imaginar que se prestase a que le adivinasen el futuro. ¿No habría retirado velozmente la mano y se habría apartado de aquella mujer?
Otro detalle: Al vadear un río aparece una culebra y esta María llena de miedo cae de la cabalgadura, está por ahogarse y José la salva. Me pregunto: ¿Por qué la directora habrá elegido una culebra, una víbora, asustando a esa María y haciendo que las aguas la arrastren? Pienso que muchos habríamos imaginado a la Virgen enfrentando ala víbora –imagen de Satanás- y nunca arrastrada por las aguas. Sugestivamente esas aguas hacen pensar las que vomita de la boca el Dragón del Apocalipsis. “Entonces el Dragón vomitó de sus fauces como un río de agua, detrás de la Mujer, para arrastrarla con su corriente. Pero la tierra vino en auxilio de la mujer: abrió la tierra su boca y tragó el rió vomitado de las fauces del Dragón” (Apoc. 12, 15-16). El caos satánico no consigue arrastras a la Mujer.
Cuando buscan alberguen en Belén ella reza: “¿No puedes ayudarnos?”. Esa no es oración de la Virgen que sabe que Dios es Todopoderoso.
Además, a esta María le falta caridad porque, otro detalle, en un momento en que los siguen a María y a José, el burro que llevaba a una mujer se cae y ellos siguen como si nada hubiera ocurrido.
Es decir que ni fe, ni esperanza, ni caridad, ni valor, ni temor de Dios, nada.
Y llegamos a una de las peores escenas: la del parto. La María del film pare con dolor. Cierto, ya a lo largo de la película había demostrado que no era la Inmaculada, la que desde el momento en que fue concebida fue librada del pecado original y que nunca pecó. Esta María –de directora protestante- es como todos los demás mortales y, por tanto, a ella le cabe la misma maldición que a las demás mujeres: “con dolor parirás a tus hijos”. (Gen. 3, 16 b)
Grita, cuando el nacimiento de Jesús debe haber sido de un gozo inefable y, por para colmo de herejías, José hace de comadrona. Desde luego, es de inferir que María ya no es virgen después de ese parto. Esta directora sabe más que todos los santos juntos, que toda la tradición de los Padres. San Ignacio de Antioquia escribió: “Al Príncipe de este mundo le quedaron ocultos: la virginidad de María y el parto de ella así como la muerte del Señor. Tres misterios clamorosos en el silencio de Dios” (Ef. 19, 1). No sólo sabe más que los santos sino que el mismo diablo.
Sin embargo, no debería sorprendernos una obra así porque sabemos que la directora es presbiteriana, por tanto era de esperar algo por el estilo aunque, como se ha visto, abundan detalles que van más allá de presentar a la Virgen como a una mujer cualquiera ya que se busca denigrarla. Lo que sí sorprende y no se logra entender es cómo fue posible estrenarla en el Vaticano, en el Aula Pablo VI algo que no logró un director, este sí católico, como Mel Gibson.
CONCLUSIÓN
La película desmerece a la Madre de Dios, ofende la fe y la verdad de las Escrituras. Simplemente proyecta prejuicios y la personalidad de los autores.
La virgen de “Natividad” es una joven vulgar, cualquiera de nosotros podríamos elegir una mucho mejor que esa María que nos proponen. Por tanto, la ofensa va dirigida directamente a Dios que fue quien la creó y predestinó para ser Madre de su Hijo.
La María del film carece de las virtudes teologales, es pecadora y concupiscente, apática, llena de temores y no trasluce vida interior alguna. A esta María, como me decía un sacerdote muy amigo, yo no le rezo.
María, Madre y Virgen, hay solo una: la verdadera de la fe. Aquella de quien San Bernardo dijo: De María “nunquam Satis”, nunca se ha de hablar, alabar, elogiar lo suficiente cuando de ella se trata.
(Extractos de un artículo del P.Justo Antonio Lofeudo, mslbs)
Fuente: Apostolado Eucaristico
jueves, 5 de mayo de 2011
Jim Caviezel: Ser Jesús en La Pasión "destrozó mi carrera" pero no me arrepiento

WASHINGTON D.C., 05 May. 11 / 01:31 am (ACI)
El actor estadounidense Jim Caviezel explicó que haber interpretado a Jesús en el filme La Pasión de Cristo "destrozó" su carrera pero aclaró que no se arrepiente de haberlo hecho.
En declaraciones al Daily Mail, Caviezel de 42 años explica cómo luego de haber interpretado a Cristo en el filme –en cuyo rodaje fue alcanzado por un rayo y se dislocó un hombro en una escena de la crucifixión– las puertas de Hollywood se le fueron cerrando una tras otra. "He sido rechazado por muchos en mi propia industria", indicó.
Ante un grupo de fieles en una iglesia en Orlando, Florida, adonde llegó para promocionar un libro en audio de la Biblia, Caviezel -que se declara católico- comentó que sí era consciente de que esto podía suceder y no se arrepiente de haber actuado como Cristo. Mel Gibson, el director de la cinta, también le advirtió de las consecuencias negativas para su carrera si aceptaba el papel.
"Me dijo: ´Tú nunca volverás a trabajar en esta ciudad (Hollywood) a lo que yo respondí: ‘Todos tenemos que abrazar nuestras cruces’. Jesús es tan polémico hoy como lo ha sido siempre. Las cosas no han cambiado mucho en dos mil años", dijo.
Caviezel, quien actuó en cintas como El Conde de Montecristo, Ojos de Ángel, y La Delgada Línea Roja era considerado antes de La Pasión de Cristo como una estrella ascendente en Hollywood, pero todo cambió desde la cinta de 2004 que fue atacada ferozmente por los medios seculares y por la poderosa Liga Antidifamación Judía en Estados Unidos que la consideró antisemita.
Sobre Mel Gibson, Jim Caviezel comenta que "es un pecador horrible, ¿no?, sin embargo él no necesita su juicio sino sus oraciones".
El actor afirmó también que su fe lo guía en lo personal y lo profesional. Por eso, no cree que haya sido una coincidencia que "a los 33 años me pidieran interpretar a Jesús" y bromeó sobre el hecho de que sus iniciales (JC) fueran las mismas que las de Jesucristo.
En marzo de 2004, Jim Caviezel fue recibido por el Papa Juan Pablo II con quien conversó durante unos diez minutos acompañado por su esposa y sus suegros. Ese mismo mes, el actor concedió una interesante entrevista a ACI Prensa en la que detalló cómo haber interpretado a Jesús transformó su vida y fortaleció mucho su fe.
En aquella ocasión dijo que "esta experiencia me arrojó a los brazos de Dios".
Para leer la entrevista completa ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=3856
El actor estadounidense Jim Caviezel explicó que haber interpretado a Jesús en el filme La Pasión de Cristo "destrozó" su carrera pero aclaró que no se arrepiente de haberlo hecho.
En declaraciones al Daily Mail, Caviezel de 42 años explica cómo luego de haber interpretado a Cristo en el filme –en cuyo rodaje fue alcanzado por un rayo y se dislocó un hombro en una escena de la crucifixión– las puertas de Hollywood se le fueron cerrando una tras otra. "He sido rechazado por muchos en mi propia industria", indicó.
Ante un grupo de fieles en una iglesia en Orlando, Florida, adonde llegó para promocionar un libro en audio de la Biblia, Caviezel -que se declara católico- comentó que sí era consciente de que esto podía suceder y no se arrepiente de haber actuado como Cristo. Mel Gibson, el director de la cinta, también le advirtió de las consecuencias negativas para su carrera si aceptaba el papel.
"Me dijo: ´Tú nunca volverás a trabajar en esta ciudad (Hollywood) a lo que yo respondí: ‘Todos tenemos que abrazar nuestras cruces’. Jesús es tan polémico hoy como lo ha sido siempre. Las cosas no han cambiado mucho en dos mil años", dijo.
Caviezel, quien actuó en cintas como El Conde de Montecristo, Ojos de Ángel, y La Delgada Línea Roja era considerado antes de La Pasión de Cristo como una estrella ascendente en Hollywood, pero todo cambió desde la cinta de 2004 que fue atacada ferozmente por los medios seculares y por la poderosa Liga Antidifamación Judía en Estados Unidos que la consideró antisemita.
Sobre Mel Gibson, Jim Caviezel comenta que "es un pecador horrible, ¿no?, sin embargo él no necesita su juicio sino sus oraciones".
El actor afirmó también que su fe lo guía en lo personal y lo profesional. Por eso, no cree que haya sido una coincidencia que "a los 33 años me pidieran interpretar a Jesús" y bromeó sobre el hecho de que sus iniciales (JC) fueran las mismas que las de Jesucristo.
En marzo de 2004, Jim Caviezel fue recibido por el Papa Juan Pablo II con quien conversó durante unos diez minutos acompañado por su esposa y sus suegros. Ese mismo mes, el actor concedió una interesante entrevista a ACI Prensa en la que detalló cómo haber interpretado a Jesús transformó su vida y fortaleció mucho su fe.
En aquella ocasión dijo que "esta experiencia me arrojó a los brazos de Dios".
Para leer la entrevista completa ingrese a: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=3856
viernes, 22 de abril de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
CARTELERA DE CINE CRISTIANO
Queridos amigos y lectores, para los que les gusta el cine aquí les dejo un link donde podrán ubicar una cartelera de buenas películas católicas.Cartelera de Cine Católico
Saludos y Bendiciones.
martes, 15 de marzo de 2011
Entrevista al Exorcista Gary Thomas, El exorcista inspirando en el Film "El Rito"

El sacerdote, cuyas experiencias están basadas en el Libro y la Película “El Rito”, Padre Gary Thomas concede una extensa entrevista a Leticia Velasquez, sobre la escritura y el propósito del Libro, el realismo de la película y sus experiencias con el Ritual de Exorcismo:
Velasquez: Me gustaría hacerle la primera pregunta sobre el libro. ¿Cuál fue su primera creencia acerca de Satanás? ¿Hace cuanto que es sacerdote y cuales son sus creencias?
Fr. Gary: He sido sacerdote por 27 años, nunca dudé de la existencia de Satanás. Sin embargo, creo que nunca había visto a Satanás hasta que me convertí en un exorcista. Como dice en el Credo. “Todo lo visible e invisible”. Yo no tenía ninguna razón para dudar de Satanás.
Velásquez: No hay duda en sus años como sacerdote que se ha visto su trabajo, simplemente yo no lo conocía. Una vez que tomó el curso de exorcismo en el Regina Apostolorum, tuvo mas que un cambio de experiencia, un cambio de fe entonces?
Fr. Gary: Oh, yo diría que sí, absolutamente cierto, porque mi creencia en Satanás y su existencia la había asumido porque la Iglesia enseña sobre Satanás y pensé que esto era verdad. Tomar el curso fue muy informativo, pero no lo fue más que tener la posibilidad de ser aprendiz de un exorcista en Roma durante tres meses, eso fue mucho mas profundo.
Velásquez: Así que esto le dejó convencido de que se trataba de un importante ministerio en la Iglesia?
Fr. Gary: Por supuesto. Es un ministerio de sanación, y subrayo esto, es en realidad un ministerio de sanación. Cuando piensas en eso de esa manera entonces no se trata tanto de una provocación que de alguna manera uno tiene que pensar en ello o algo de lo que haya que temer, ese pensamiento es solo humo y espejo. Es un ministerio de sanación.
Velásquez: ¿Qué le hizo coordinar con Matt Baglio sobre el libro?
Fr. Gary: Bueno, Matt estaba tomando el curso en Roma como yo, no lo conocí hasta que estuvimos juntos en el curso. Él era americano y éramos los dos únicos estadounidenses de la clase.
Velásquez: ¿Se ayudaban mutuamente con el italiano?
Fr. Gary: Yo no le ayudaba, porque el es muy bueno con el Italiano, el está casada con un italiana. Él me ayudaba a mí. Fue tan amable de traducir las presentaciones para mí, tenía que traducirlas porque en el Regina Apostolorum no siempre ofrecen traductor, sin embargo, yo no lo sabía hasta que llegué allí.
Matt y yo hablábamos mucho, cuando le dije que iba a estar allí durante mucho tiempo y que estaba buscando un exorcista, él me preguntó "¿le importaría si yo escribiera un libro sobre la experiencia en su formación?” Yo solo me encogí de hombros y dije:" Está bien, está bien si eso quieres. "No tenía ni idea hasta donde iba a llegar, yo solo sabía que era un periodista de profesión. Pasaba horas entrevistándome, sobre todo cuando estaba trabajando con el sacerdote en Roma.
Velásquez: Y ese exorcista capuchino romano es interpretado por Anthony Hopkins en la película como el Padre Lucas?
Fr. Gary: Sí. Mi personaje es interpretado por Colin O'Donohue.
Velásquez: Y el es un seminarista en lugar de un sacerdote con experiencia?
Fr. Gary: Eso es correcto. El director se tomó libertades con esto.
Velásquez: ¿El interpreta a un sacerdote irlandés? Él es irlandés, ¿verdad?
Fr. Gary: Lo es, pero en la película no se escucha bien el acento. Está haciendo el papel de un diácono que ya ha sido ordenado. Ha tenido una crisis de fe, y la ha estado teniendo durante todos los veranos de su formación en el seminario, se da cuenta de esto después de que él es ordenado diácono. Creo que él se da cuenta que ha cometido un error.
Velásquez: ¿Cree usted que las diferencias en la interpretación de la historia afectan el mensaje?
Fr. Gary: No, no lo creo. Quiero decir que vi la película con Anthony Hopkins hace dos semanas, me pareció muy fascinante. Fue muy emotivo para mí, se tomaron algunas libertades, pero el mensaje central está en la película, y creo que esta es una película sobre la fe.
Velásquez: Es bueno saber eso, debido a que el libro es muy conmovedor.
Fr. Gary: El libro es todo verdadero. No hay nada en ese libro que no sea verdad.
Velásquez: ¿Así que cree que la película sea realista? Por desgracia, los trailers son un poco sensacionalistas.
Fr. Gary: Lo sé, los trailers no le hacen justicia a la película. Muchos de mis feligreses dijeron: “Oh, Dios mío, se ven tan aterradora", pero les dije que no es lo que parece.
Velásquez: Tal vez eligieron las escenas de miedo para atraer a una audiencia que inicialmente no estaría interesada en el mensaje mas profundo. Esperaban que fueran y se interesaran en ver el film. ¿Cual es el mensaje principal de la película?
Fr. Gary: Creo que el mensaje principal es que es muy importante tener fe en la vida. Y si se tiene fe en la vida, eso lo llevara hacia el bien. Que el demonio existe en el mundo y que es más que solo la fuerza de un poder. Su inteligencia. Y que en un instante Cristo vendrá y nos llevara de esta a la próxima vida.
Velasquez: Matt Baglio me dio la impresión de que ustedes dos eran muy devotos a difundir este mensaje en la Iglesia de América.
Fr. Gary: Oh, sí.
Velásquez: ¿Se envió copia a todos los obispos?
Fr. Gary: Cuando Doubleday publicó el libro, el editor me llamó y me dijo: "¿Tiene usted alguna sugerencia para nosotros?" Yo dije: "Sí, envíe este libro a todos los obispos en los Estados Unidos, y a cada rector de cada seminario mayor”.
Velásquez: ¿Qué tipo de reacción obtuvo de los obispos y rectores?
Fr. Gary: Llegaron bonitas notas de agradecimiento y algunas cartas diciendo que recibieron el libro, se que el editor probablemente recibió mas que yo, pero yo recibí como una docena. Todas fueron muy positivas. Ahora te diré que hay obispos que no creen. Los Rectores generales me dijeron que ellos no creen.
Velásquez: ¿Qué porcentaje de diócesis tienen exorcistas?
Fr. Gary: Hay 185 diócesis en el país, sé que hay por lo menos 25 exorcistas públicos, yo sé que hay unos cuantos más. Diría que hay menos de 50. Así que probablemente un cuarto de las Diócesis tiene uno.
Velasquez: Sin embargo, ¿no es algo que la Iglesia recomienda para cada Diócesis?
Fr. Gary: La Iglesia lo manda en el Código de Derecho Canónico.
Velásquez: Entonces estamos violando el código. Hubo una reunión sobre exorcismos antes de la reunión general de la USCCB (Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos) en Noviembre. ¿Cree que enviarles una copia de El Rito haya tenido algo que ver con eso?
Fr. Gary: Yo no lo diría de esta manera tan profunda, pero si puedo decir que el Obispo Paprocki quien es jefe del Comité de Asuntos Canónicos de la USCCB ha estado en una de nuestras conferencias. Tenemos una conferencia cada año allá en Chicago para exorcistas y sacerdotes involucrados en la misión de sanación y algunos laicos participan también. El fue a una de ellas. No se si recibió una copia del libro, aunque debería, vino en el 2009 y ya era un ordenado. Pero dijo no recordar haberlo recibido. Pero desde entonces ha leído el libro. No puedo decir que no tenga nada que ver con esto. Pero estoy seguro que la carta que les escribí a los 185 Obispos pudo haber tenido algún efecto. Espero que si. Estoy seguro que llamar a conferencia a todos los Obispos juntos tiene que haber sido una llamada de atención para muchos de ellos. Hubo 65 Obispos que se anotaron para esa conferencia y 55 sacerdotes. Yo creo que hice una buena presentación.
Velásquez: ¿Tiene algunas historias de exorcismos que contarnos?
Fr. Gary: Hubo una vez una situación en Roma con una joven mujer que caminó hacia mi hablando en Italiano, el exorcista que me entrenaba se le acercó y la bendijo con agua bendita y ella, literalmente, comenzó a gritar tomó la silla y la levantó para lanzársela a él. Pero, no todos son así.
Hay un hombre por el que rezo y que he estado exorcizando por 2 años, hay grandes manifestaciones, ha mejorado dramáticamente, pero sin embargo se abrió a si mismo por muchas razones. No puedo detallarlas... llevaría mucho tiempo.
Velásquez: En general, ¿qué puede recomendar a las personas para evitar que se involucren con actividades demoníacas?
Fr. Gary: Considero que deben mantenerse alejados de todo lo que es pagano, en el sentido ritual, por lo que les recomiendo que deben permanecer lejos de toda practica con el ocultismo, dejar de estar incursionando en cosas que son idólatras, de involucrarse con cosas que son solo para si mismos, y no quiero decir de ir a un club para hacer actividad física. Me refiero a la gente está en la Wicca, adoración de falsos dioses, la brujería y los hechizos, los cristales, ó utilizando la metafísica para tratar de encontrar respuestas a las preguntas.
Velasquez: ¿Así que seria alejarse de las prácticas de la nueva era?
Fr. Gary: Si, todas esas son prácticas de la nueva era.
Velásquez: ¿Hay alguna evidencia de que estén enviando mas sacerdotes en la formación de exorcismos?
Fr. Gary: Bueno, ya no tenemos programas de entrenamiento. Espero que sea algo que venga de la reunión en Baltimore, pero no tenemos programas de capacitación. Yo tuve la suerte de recibir el entrenamiento que tomé en Roma, pero como les dije a los obispos, no pueden esperar que los exorcistas de Roma entrenen a todos los demás exorcistas. Ya he orientado a dos chicos en el último año; Han pasado unos días conmigo. Pero se requiere mucho más que eso.
Velásquez: ¿Cree que hay una mayor necesidad en la Iglesia hoy en día que en épocas anteriores?
Fr. Gary: Lo creo, porque hay muchos católicos involucrados en el paganismo y la idolatría.
Velásquez: El Padre Gabriel Amorth está de acuerdo con usted, y sus libros. ¿Por qué cree usted que no hay suficiente de este ministerio?
Fr. Gary: Creo que por mucho tiempo solo confiamos en las ciencias sociales, Psiquiatría y Psicología como una especie de nueva religión para explicar los misterios del comportamiento humano. Creo que sentimos que solo podríamos depender de la ciencia, y yo ciertamente soy un oponente de usar la Psiquiatría y la Psicología, pero así mismo, creo que hay un límite para la ciencia y hay un reino de lo espiritual de que sabemos muy poco. Y debido a nuestra mente científica y orientación como sociedad occidental que ponemos todas estas otras cosas que no entendemos en el estante.
Velásquez: ¿Así que es nuestro concepto frente a una explicación espiritual de las cosas?
Fr. Gary: Creo que sí.
Velásquez: Gracias Padre Gary.

Fuente original en Ingles: http://catholicexchange.com/2011/02/04/147401/
Traducción por Romanistas.
Velasquez: Me gustaría hacerle la primera pregunta sobre el libro. ¿Cuál fue su primera creencia acerca de Satanás? ¿Hace cuanto que es sacerdote y cuales son sus creencias?
Fr. Gary: He sido sacerdote por 27 años, nunca dudé de la existencia de Satanás. Sin embargo, creo que nunca había visto a Satanás hasta que me convertí en un exorcista. Como dice en el Credo. “Todo lo visible e invisible”. Yo no tenía ninguna razón para dudar de Satanás.
Velásquez: No hay duda en sus años como sacerdote que se ha visto su trabajo, simplemente yo no lo conocía. Una vez que tomó el curso de exorcismo en el Regina Apostolorum, tuvo mas que un cambio de experiencia, un cambio de fe entonces?
Fr. Gary: Oh, yo diría que sí, absolutamente cierto, porque mi creencia en Satanás y su existencia la había asumido porque la Iglesia enseña sobre Satanás y pensé que esto era verdad. Tomar el curso fue muy informativo, pero no lo fue más que tener la posibilidad de ser aprendiz de un exorcista en Roma durante tres meses, eso fue mucho mas profundo.
Velásquez: Así que esto le dejó convencido de que se trataba de un importante ministerio en la Iglesia?
Fr. Gary: Por supuesto. Es un ministerio de sanación, y subrayo esto, es en realidad un ministerio de sanación. Cuando piensas en eso de esa manera entonces no se trata tanto de una provocación que de alguna manera uno tiene que pensar en ello o algo de lo que haya que temer, ese pensamiento es solo humo y espejo. Es un ministerio de sanación.
Velásquez: ¿Qué le hizo coordinar con Matt Baglio sobre el libro?
Fr. Gary: Bueno, Matt estaba tomando el curso en Roma como yo, no lo conocí hasta que estuvimos juntos en el curso. Él era americano y éramos los dos únicos estadounidenses de la clase.
Velásquez: ¿Se ayudaban mutuamente con el italiano?
Fr. Gary: Yo no le ayudaba, porque el es muy bueno con el Italiano, el está casada con un italiana. Él me ayudaba a mí. Fue tan amable de traducir las presentaciones para mí, tenía que traducirlas porque en el Regina Apostolorum no siempre ofrecen traductor, sin embargo, yo no lo sabía hasta que llegué allí.
Matt y yo hablábamos mucho, cuando le dije que iba a estar allí durante mucho tiempo y que estaba buscando un exorcista, él me preguntó "¿le importaría si yo escribiera un libro sobre la experiencia en su formación?” Yo solo me encogí de hombros y dije:" Está bien, está bien si eso quieres. "No tenía ni idea hasta donde iba a llegar, yo solo sabía que era un periodista de profesión. Pasaba horas entrevistándome, sobre todo cuando estaba trabajando con el sacerdote en Roma.
Velásquez: Y ese exorcista capuchino romano es interpretado por Anthony Hopkins en la película como el Padre Lucas?
Fr. Gary: Sí. Mi personaje es interpretado por Colin O'Donohue.
Velásquez: Y el es un seminarista en lugar de un sacerdote con experiencia?
Fr. Gary: Eso es correcto. El director se tomó libertades con esto.
Velásquez: ¿El interpreta a un sacerdote irlandés? Él es irlandés, ¿verdad?
Fr. Gary: Lo es, pero en la película no se escucha bien el acento. Está haciendo el papel de un diácono que ya ha sido ordenado. Ha tenido una crisis de fe, y la ha estado teniendo durante todos los veranos de su formación en el seminario, se da cuenta de esto después de que él es ordenado diácono. Creo que él se da cuenta que ha cometido un error.
Velásquez: ¿Cree usted que las diferencias en la interpretación de la historia afectan el mensaje?
Fr. Gary: No, no lo creo. Quiero decir que vi la película con Anthony Hopkins hace dos semanas, me pareció muy fascinante. Fue muy emotivo para mí, se tomaron algunas libertades, pero el mensaje central está en la película, y creo que esta es una película sobre la fe.
Velásquez: Es bueno saber eso, debido a que el libro es muy conmovedor.
Fr. Gary: El libro es todo verdadero. No hay nada en ese libro que no sea verdad.
Velásquez: ¿Así que cree que la película sea realista? Por desgracia, los trailers son un poco sensacionalistas.
Fr. Gary: Lo sé, los trailers no le hacen justicia a la película. Muchos de mis feligreses dijeron: “Oh, Dios mío, se ven tan aterradora", pero les dije que no es lo que parece.
Velásquez: Tal vez eligieron las escenas de miedo para atraer a una audiencia que inicialmente no estaría interesada en el mensaje mas profundo. Esperaban que fueran y se interesaran en ver el film. ¿Cual es el mensaje principal de la película?
Fr. Gary: Creo que el mensaje principal es que es muy importante tener fe en la vida. Y si se tiene fe en la vida, eso lo llevara hacia el bien. Que el demonio existe en el mundo y que es más que solo la fuerza de un poder. Su inteligencia. Y que en un instante Cristo vendrá y nos llevara de esta a la próxima vida.
Velasquez: Matt Baglio me dio la impresión de que ustedes dos eran muy devotos a difundir este mensaje en la Iglesia de América.
Fr. Gary: Oh, sí.
Velásquez: ¿Se envió copia a todos los obispos?
Fr. Gary: Cuando Doubleday publicó el libro, el editor me llamó y me dijo: "¿Tiene usted alguna sugerencia para nosotros?" Yo dije: "Sí, envíe este libro a todos los obispos en los Estados Unidos, y a cada rector de cada seminario mayor”.
Velásquez: ¿Qué tipo de reacción obtuvo de los obispos y rectores?
Fr. Gary: Llegaron bonitas notas de agradecimiento y algunas cartas diciendo que recibieron el libro, se que el editor probablemente recibió mas que yo, pero yo recibí como una docena. Todas fueron muy positivas. Ahora te diré que hay obispos que no creen. Los Rectores generales me dijeron que ellos no creen.
Velásquez: ¿Qué porcentaje de diócesis tienen exorcistas?
Fr. Gary: Hay 185 diócesis en el país, sé que hay por lo menos 25 exorcistas públicos, yo sé que hay unos cuantos más. Diría que hay menos de 50. Así que probablemente un cuarto de las Diócesis tiene uno.
Velasquez: Sin embargo, ¿no es algo que la Iglesia recomienda para cada Diócesis?
Fr. Gary: La Iglesia lo manda en el Código de Derecho Canónico.
Velásquez: Entonces estamos violando el código. Hubo una reunión sobre exorcismos antes de la reunión general de la USCCB (Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos) en Noviembre. ¿Cree que enviarles una copia de El Rito haya tenido algo que ver con eso?
Fr. Gary: Yo no lo diría de esta manera tan profunda, pero si puedo decir que el Obispo Paprocki quien es jefe del Comité de Asuntos Canónicos de la USCCB ha estado en una de nuestras conferencias. Tenemos una conferencia cada año allá en Chicago para exorcistas y sacerdotes involucrados en la misión de sanación y algunos laicos participan también. El fue a una de ellas. No se si recibió una copia del libro, aunque debería, vino en el 2009 y ya era un ordenado. Pero dijo no recordar haberlo recibido. Pero desde entonces ha leído el libro. No puedo decir que no tenga nada que ver con esto. Pero estoy seguro que la carta que les escribí a los 185 Obispos pudo haber tenido algún efecto. Espero que si. Estoy seguro que llamar a conferencia a todos los Obispos juntos tiene que haber sido una llamada de atención para muchos de ellos. Hubo 65 Obispos que se anotaron para esa conferencia y 55 sacerdotes. Yo creo que hice una buena presentación.
Velásquez: ¿Tiene algunas historias de exorcismos que contarnos?
Fr. Gary: Hubo una vez una situación en Roma con una joven mujer que caminó hacia mi hablando en Italiano, el exorcista que me entrenaba se le acercó y la bendijo con agua bendita y ella, literalmente, comenzó a gritar tomó la silla y la levantó para lanzársela a él. Pero, no todos son así.
Hay un hombre por el que rezo y que he estado exorcizando por 2 años, hay grandes manifestaciones, ha mejorado dramáticamente, pero sin embargo se abrió a si mismo por muchas razones. No puedo detallarlas... llevaría mucho tiempo.
Velásquez: En general, ¿qué puede recomendar a las personas para evitar que se involucren con actividades demoníacas?
Fr. Gary: Considero que deben mantenerse alejados de todo lo que es pagano, en el sentido ritual, por lo que les recomiendo que deben permanecer lejos de toda practica con el ocultismo, dejar de estar incursionando en cosas que son idólatras, de involucrarse con cosas que son solo para si mismos, y no quiero decir de ir a un club para hacer actividad física. Me refiero a la gente está en la Wicca, adoración de falsos dioses, la brujería y los hechizos, los cristales, ó utilizando la metafísica para tratar de encontrar respuestas a las preguntas.
Velasquez: ¿Así que seria alejarse de las prácticas de la nueva era?
Fr. Gary: Si, todas esas son prácticas de la nueva era.
Velásquez: ¿Hay alguna evidencia de que estén enviando mas sacerdotes en la formación de exorcismos?
Fr. Gary: Bueno, ya no tenemos programas de entrenamiento. Espero que sea algo que venga de la reunión en Baltimore, pero no tenemos programas de capacitación. Yo tuve la suerte de recibir el entrenamiento que tomé en Roma, pero como les dije a los obispos, no pueden esperar que los exorcistas de Roma entrenen a todos los demás exorcistas. Ya he orientado a dos chicos en el último año; Han pasado unos días conmigo. Pero se requiere mucho más que eso.
Velásquez: ¿Cree que hay una mayor necesidad en la Iglesia hoy en día que en épocas anteriores?
Fr. Gary: Lo creo, porque hay muchos católicos involucrados en el paganismo y la idolatría.
Velásquez: El Padre Gabriel Amorth está de acuerdo con usted, y sus libros. ¿Por qué cree usted que no hay suficiente de este ministerio?
Fr. Gary: Creo que por mucho tiempo solo confiamos en las ciencias sociales, Psiquiatría y Psicología como una especie de nueva religión para explicar los misterios del comportamiento humano. Creo que sentimos que solo podríamos depender de la ciencia, y yo ciertamente soy un oponente de usar la Psiquiatría y la Psicología, pero así mismo, creo que hay un límite para la ciencia y hay un reino de lo espiritual de que sabemos muy poco. Y debido a nuestra mente científica y orientación como sociedad occidental que ponemos todas estas otras cosas que no entendemos en el estante.
Velásquez: ¿Así que es nuestro concepto frente a una explicación espiritual de las cosas?
Fr. Gary: Creo que sí.
Velásquez: Gracias Padre Gary.

Fuente original en Ingles: http://catholicexchange.com/2011/02/04/147401/
Traducción por Romanistas.
viernes, 24 de abril de 2009
Película: "The Small One" (1978)
Título original: The Small One.
Fecha de lanzamiento: 16 de diciembre de 1978.
Director: Don Bluth.
Guionista: Vance Gerry.
Animador: Cliff Nordberg.
Producción: Walt Disney.
Género: Animación, corto.
Duración: 25 Minutos.
Tipo del color: Tecnicolor
Lengua original: Inglés
Personajes: Muchacho, Padre, Maria, José y El pequeño.
Un joven campesino debe salir de viaje para vender a su mejor amigo, un borrico débil y anciano; no quiere separarse de él, pero al verse obligado, intentará que, al menos, encuentre un buen dueño. Después de intentar venderlo a distintos mercaderes, el borrico terminará siendo elegido para una misión muy especial.
Ésta historia consigue llegar hasta lo más profundo de nuestro corazón, demostrando la importancia de una buena amistad.
Basada en un libro de Charles Tazewell.
Descarga y fuente: aquí
viernes, 16 de enero de 2009
Bella
Fuente: Stat Veritas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

