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lunes, 25 de marzo de 2013

Mons. Marcel Lefebvre Ruega por Nosotros!


En conmemoración de los 22 años de su fallecimiento. Monseñor Marcel Lefebvre

sábado, 20 de octubre de 2012

¿Quien fue Annibale Bugnini?

El R.P. Bugnini, principal autor del Novus Oordo Missae

 "No se trata solamente de retocar una valiosa obra de arte sino, a veces, de dar estructuras nuevas a ritos enteros.

 Se trata, en realidad, de una 
restauración fundamental, diría casi de una refundición y, en ciertos puntos, de una verdadera creación nueva."  (*94)




ANNIBALE BUGNINI (1912-1982).

 ¿Quién era el Padre Bugnini?

Director de las  Ephemerides liturgicæ, el Padre Annibale Bugnini, C.M. había sido miembro de la
Commissio piana (1948-1960) y luego Secretario de la comisión preconciliar (1960-1962). Vale la pena mencionar que también era un profundo admirador de los trabajos del Centro de Pastoral Litúrgica francés. Pero en 1962, a instancias del Cardenal Larraona, Presidente de la comisión conciliar de laliturgia, Juan XXIII relevó a Annibale Bugnini de su cátedra de docencia de liturgia en Letrán  "me acusaban de iconoclasta" confesó Bugnini (*103)

Juan XXIII no quiso guardarlo en sus funciones de secretario de la comisión conciliar y nombró en su lugar al Padre Ferdinando Antonelli. Pero Pablo VI nombró a Bugnini Secretario del Consilium en 1968.

Monseñor Lefebvre solía contar a sus seminaristas una anécdota (*104)

En diciembre de 1967, durante una asamblea de la Unión Mundial de los Superiores Generales a la que asistió Monseñor Lefebvre, el Padre Annibale Bugnini fue invitado a exponer su misa normativa. Lo hizo con gran tranquilidad: para la participación de los fieles — dijo — había que cambiar toda la primera parte de la misa, suprimir el Ofertorio (que sobraba al lado del Canon) y las oraciones del sacerdote antes de la comunión, cambiar y diversificar las oraciones eucarísticas, etc. "Mientras oía esa conferencia, que duró una hora contaba Monseñor Lefebvre —, me decía a mí mismo: '¡No puede ser que ese hombre tenga la confianza del Santo Padre, y que el Papa lo haya elegido para hacer la reforma de la liturgia!' Teníamos ante nosotros a un hombre que pisoteaba la liturgia antigua con un desprecio y un descaro inimaginables. Yo, que suelo tomar la palabra con facilidad, como lo había hecho en el Concilio, no tuve valor para ponerme de pie; estaba consternado; las palabras se me atragantaban. Sin embargo, se levantaron dos Superiores Generales. El primero dijo: '¡Padre, si entiendo bien, después de suprimir el Confiteor y el Ofertorio, acortar el Canon, etc., una misa privada durará entre diez y doce minutos!' El Padre Bugnini respondió: '¡Siempre se puede añadir algo más!'
 Bien se veía la poca importancia que le daba a la Misa y a la manera de decirla
"El segundo, un abad benedictino, intervino: 'La partcipación activa, ¿es una participación corporal o espiritual?‘ ( Buena  pregunta). 'La misa normativa está prevista en función de una asistencia de  los fieles, pero nosotros, benedictinos, que decimos nuestra misa sin fieles, ¿qué haremos ahora?' La respuesta de Bugnini fue la siguiente: 'A decir verdad, no habíamos pensado en ello'. Eso dice bastante sobre el espíritu de esa reforma"

 Otro día, el Arzobispo escuchó de boca de Monseñor Cesario D’Amato, Abad de San Pablo Extramuros (*105) "Monseñor, no me hable del Padre Bugnini, sé demasiado sobre él, ¡no me pregunte quién es!"
Ante la insistencia del Prelado, el Abad le repitió: "No puedo hablarle de Bugnini"

" Pero ¿Quién es este Bugnini?"  Se preguntaba Mons. Lefebvre.  El Card. Antonelli, decía de él:
" Podría decir muchas cosas de este hombre. Debo añadir que siempre ha sido sostenido por Pablo VI. No quisiera equivocarme, pero la laguna más notable en el P. Bugnini es su  falta de formación y de sensibilidad teológica" (*106)

El Canónigo Andrea Rose, que trabajó a su lado, decía que "Bugnini carecía de profundidad de pensamiento. Fue grave nombrar a un veleta como él en el puesto que desempeñaba. ¡Que la gestión de la liturgia estuviera en manos de un hombre semejante, de un superficial...! (…)  Manipulaba a Pablo VI : iba a informarle, pero le contaba las cosas a su sabor. Luego volvía diciendo: 'El Santo Padre desea esto, el Santo Padre desea aquello'; pero era él quien, por debajo de cuerda..." (*107)


En una visita al Cardenal  Amleto Cicognani, que aún era Secretario de Estado, en febrero de1969, para expresarle su inconformidad por los nuevos cánones, Monseñor Lefebvre le preguntó: "Eminencia, ¡no puede dejar pasar esto! Es una revolución en la liturgia y en la Iglesia" "¡Ya lo sé, Monseñor!" — le respondió el Cardenal, con la cabeza entre las manos —,pienso exactamente igual que usted. Pero ¿qué quiere que haga?  ¡El Padre Bugnini entra y sale del despacho del Santo Padre y le hace firmar lo que quiere! " 

Pasando luego a la Congregación de Ritos, Monseñor Lefebvre habló de la comunión en la mano (cuyo decreto de autorización estaba en preparación en el Consilium  con el Cardenal Gut, que le confesó: "Soy Prefecto de la Congregación de Ritos, pero no soy yo quien manda aquí. Adivine usted quién es el que manda …" El omnipotente Padre Bugnini…

La influencia de Annibale Bugnini sobre Pablo VI y el modo "dictatorial"de sus decisiones, pasando
por encima de los prefectos de la Congregación de Ritos, siguen siendo un enigma. "Es indudable — decía Mons. Lefebvre en 1974 — que entre el Santo Padre y los organismos que están en manos de Monseñor Bugnini han sucedido algunas cosas inadmisibles. Algún día se sabrá todo"

El Arzobispo creyó "saberlo" cuando Pablo VI, con motivo de la fusión de la Congregación del Culto Divino con la de los Sacramentos, el 11 de julio de 1975, puso fin a las actividades de Monseñor Bugnini, para nombrarlo, sólo seis meses después, Pro-nuncio en Teherán. Corrió la noticia de que una cartera comprometedora, que Annibale Bugnini había extraviado, revelaba su pertenencia a la masonería. Sin embargo, él aseguró a Pablo VI que no sabía nada sobre la masonería, "ni qué es, ni qué se hace, ni cuáles son sus fines" (*108)

En el año 1976 circuló la correspondencia apócrifa entre Bugnini y un supuesto Gran Maestre, y también circularon listas de afiliaciones de muchos prelados de la Curia y otros a una sociedad secreta romana, de 1963 a 1971. 
Bugnini, "Buan" para los iniciados, se habría inscrito el 23 de abril de 1963. Monseñor Lefebvre dio
crédito al rumor y a esos documentos sospechosos, y publicó lo siguiente: "Nos hemos enterado en Roma de que quien fue el alma de la reforma litúrgica es un masón" El misterio o la mistificación perduran.

Incompetente, sin formación doctrinal, superficial, manipulador, sospecho de masonería, "iconoclasta"
y lleno de desprecio por la liturgia tradicional : tales parecen ser las "cualidades" del principal autor del N.O.M. Que se nos perdone la ironía, pero se nos viene a la mente el dicho : "A tal palo, cual astilla…"

Fuente:

Citas:

(*94) Annibale Bugnini, Declaración de la Congregación de Ritos y del Consilium de liturgia del 4 de enero de 1967, citado por LouisSalleron en  La Misa Nueva, Iction (1978), p. 217.
(*103) Citado por Mons. Tissier en en  Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002).
(*104) Citada por Mons. Bernard Tissier de Mallerais en  Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002), p. 414-425
(*105) Nombrado en 1960 miembro de la comisión preparatoria para la reforma litúrgica, de la que formaban parte Antonelli y Bugnini.
(*106) Revista Sí Sí No No de abril 2000,  Preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(*107) Revista Sí Sí No No de marzo de 2005, Otra preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(*108) Carta a Pablo VI, 22 de octubre de 1975, citada por el mismo Bugnini en
 La reforma, p. 81

domingo, 16 de septiembre de 2012

Film - Monseñor Lefebvre: un obispo en la tormenta

Segun fuentes de DICI el sábado 29 de septiembre, se proyectará por primera vez al público en París la película: Monseñor Lefebvre: un obispo en la tormenta, que relata la vida del fundador de la Hermandad Sacerdotal de San Pío X a partir de testimonios inéditos de aquellos que lo conocieron y con base en numerosos documentos de archivo.

El acto tendrá lugar con presencia del obispo Bernard Fellay, Superior General de la Hermandad y pueden verse detalles sobre horario y asistencia en DICI

Jacques Régis-du Cray, autor del guión inspirado en la biografía del arzobispo Marcel Lefebvre escrita por el obispo Bernard Tissier de Mallerais (Editorial ACTAS), indica el objeto de la película: “Dar a conocer a muchas personas, no sólo los fieles de la Hermandad San Pío X, una personalidad a través de la cual comprendan la crisis de la Iglesia”.

La película estará disponible en inglés, español, alemán, italiano, portugués y polaco y después de la proyección al público del 29 de septiembre en París, se venderán en formato DVD

Vea anuncio de la película aquí



Fuente: DICI
Visto en : Ecce Christianus

viernes, 9 de septiembre de 2011

A vísperas de un próximo encuentro entre la FSSPX y Roma....

Hay que ver que el demonio es tan astuto, claro es un ser más inteligente que nosotros, fue un ángel creado por Dios, superior a los humanos en inteligencia... pero nosotros los católicos no debemos dejarnos engañar por él, ya que por lo visto el está utilizando a muchos medios de comunicación llamados "Católicos" para persuadir, manipular y llenar de prejuicios estúpidos con sus noticias y post de prensa a muchos católicos pocos instruidos o débiles de mente. No mencionare los nombres de aquellos lugares ciberneticos que en estas últimas semanas han colocados sus titulares con respecto al próximo encuentro que tendrá la FSSPX y Roma y en las que se habla de un posible acuerdo que podría haber entre ambas partes, pero muchos de estos sitios "Católicos" ya andan como perros rabiosos solo de imaginarse que Roma pudiera aceptar las condiciones que impone la FSSPX y podrían cambiar muchas cosas en favor de la liturgia y en contra del modernismo reinante que se vive actualmente y como estos están tan llenos de prejuicios y odio hacia la verdadera tradición entonces lanzan sus ataques venenosos contra Mons. Fellay, los fieles de la FSSPX y contra Mons. Lefebvre refieriendose a este último como el obispo cismático y excomulgado, tildando su obra de cismática. Claro estos inescrupulosos no tienen la mas remota idea de las barbaridades que dicen y esperemos sean perdonados por Dios,
al parecer ellos creen que no hay nada que cambiar en la Iglesia, que todo marcha de mil maravillas y sobre todo la tradición para nada ha sido ininterrumpida, al contrario es la FSSPX y todos sus fieles los que nos hemos desviados del camino. Pero sabemos que a Dios nadie lo engaña, el sabe, lo ve y lo conoce todo, solo Dios sabe cuando y como querrá restaurar a su Iglesia, nosotros debemos estar vigilantes y atentos y sobre todo rezar mucho ya que en estos tiempos de confusión que se viven no nos queda más que confiar en Dios y no perder las esperanzas.

Solo Dios sabe como terminará ese próximo encuentro el 14 de septiembre entre la FSSPX y Roma, nos queda esperar en Dios y no perder nunca las esperanzas, N.S.J. fue claro cuando dijo que estará con nosotros hasta el final de los tiempos y las puertas del infierno no prevalecerán contra su Iglesia.

Publicado por MM.

sábado, 30 de abril de 2011

Las directivas secretas de los Carbonarios y su correspondencia alrededor de 1820

Placa conmemorativa del ajusticiamiento de los carbonarios Angelo Targhini e Leonida Montanari (1825, Piazza del Popolo, Roma).

Henos aquí, en nuestro breve bosquejo histórico del liberalismo católico, en las vísperas del Concilio Vaticano II. Pero antes de analizar la victoria ganada por el liberalismo en el Concilio, querría retroceder para mostraros que la penetración del liberalismo en toda la jerarquía y hasta en el mismo papado, que era impensable hace dos siglos, fue sin embargo, pensada, predicha y organizada desde principios de siglo pasado por la francmasonería. Bastará con reproducir los documentos que prueban la existencia de esa intriga contra la Iglesia, de ese "atentado supremo" contra el papado.

Los papeles secretos de la Alta Venta de los Carbonarios que cayeron en manos del Papa Gregorio XVI, abarcan el período de 1820 a 1846. Fueron publicados a pedido del Papa Pío IX, por Crétineau-Joly en su obra "La Iglesia romana y la revolución” (1). Y por el Breve de aprobación del 25 de febrero de 1861 dirigido al autor, Pío IX confirma la autenticidad de sus documentos pero no permitió que se divulgaran los verdaderos nombres de los miembros de la Alta Venta implicados en esta correspondencia. Estas cartas son absolutamente pavorosas, y si los Papas pidieron que se publicaran, fue para que los fieles sepan de la conjuración contra la Iglesia urdida por las sociedades secretas, conozcan su plan y estén prevenidos contra su eventual realización. Ya no digo más, pero con temblor se leen éstas líneas. No invento nada, no hago sino leer, pero no es un misterio que hoy día ellas se cumplen. ¡No os oculto que aún sus proyectos más audaces son aventajados por la realidad actual! Leamos, pues. Sólo subrayaré lo que más nos debe impresionar.

"El Papa, cualquiera que sea, jamás vendrá a las sociedades secretas: a ellas corresponde dar el primer paso hacia la Iglesia para vencer a ambos.
El trabajo que vamos a emprender no es obra de un día, ni de un mes, ni de un año; puede durar varios años, quizás un siglo; pero en nuestras filas el soldado muere y el combate continúa.
No queremos ganar a los Papas para nuestra causa, hacerlos neófitos de nuestros principios, propagadores de nuestras ideas. Sería un sueño ridículo. Cualquiera sea el giro de los acontecimientos, el hecho de que cardenales o prelados, por ejemplo, hayan entrado de pleno grado o por sorpresa en una parte de nuestros secretos, no es en absoluto un motivo para desear su elevación a la Cátedra de Pedro. Esta elevación nos perdería. Sólo la ambición los habría conducido a la apostasía y la necesidad del poder los forzaría a inmolarnos. Lo que debemos pedir, lo que debemos buscar y esperar como los judíos esperan el Mesías, es un papa según nuestras necesidades (...).
Así marcharemos con más seguridad al asalto de la Iglesia que con los liberarales de nuestros hermanos de Francia y el mismo oro de Inglaterra. ¿Queréis saber la razón? Es que con ello, para destrozar la roca sobre la que Dios construyó su Iglesia, ya no necesitamos el vinagre anibalino, ni la pólvora del cañón; ya no necesitamos ni siquiera nuestros brazos. Tenemos el dedo meñique del sucesor de Pedro comprometido en la conju ra, y ese dedo vale en esta cruzada más que todos los Urbano II y todos los San Bernardo de la Cristiandad.
No dudamos que llegaremos a ese término supremo de nuestros esfuerzos, pero ¿cuándo y cómo? La incógnita no se devela aún. Sin embargo, como nada debe apartarnos del plan trazado sino por el contrario todo debe tender a él como si ya desde mañana el éxito viniera a coronar la obra apenas esbozada, queremos en esta instrucción que para los simples iniciados permanecerá secreta, dar a los encargados de la Venta Suprema, consejos que deberán inculcar a la universalidad de los hermanos, en forma de enseñanza, o de memorandum (...).

Ahora bien, para asegurarnos un Papa de las debidas proporciones, se trata primero de labrar a ese papa una generación digna del reino que soñamos. Dejad de lado la vejez y la edad madura; dirigios a la juventud y, si es posible, aún a la infancia (...) os ganaréis sin mucho esfuerzo una reputación de buen católico y de patriota sin doblez.

Esta reputación hará llegar nuestras doctrinas tanto al seno del joven clero, como al fondo de los conventos. Dentro de algunos años forzosamente este clero joven habrá invadido todas las funciones. Será el quien gobierne, administre, juzgue, forme el consejo del soberano, y será el llamado a elegir el Pontífice que tendrá que reinar, y este pontífice, como la mayor parte de sus contemporáneos, estará necesariamente más o menos imbuido de los principios italianos y humanitarios que comenzaremos a poner en circulación. Es un granito de mostaza que confiamos a la tierra; pero el sol de las justicias lo hará crecer hasta el más alto poder, y un día veréis qué mies abundante producirá este granito.

En la ruta que trazamos a nuestros hermanos, hay grandes obstáculos que deberemos vencer, muchos tipos de dificultades que superar. Triunfaremos gracias a la experiencia y la perspicacia; pero la meta es tan espléndida que es preciso izar todas las velas al viento para alcanzarla. Si queréis establecer el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia, que el clero marche bajo vuestro estandarte, creyendo ir siempre tras las bandera de las llaves apostólicas. Si queréis hacer desaparecer el último vestigio de los tiranos y los opresores, echad vuestras redes como Simón Bariona; echadlas en el fondo de las sacristías, de los seminarios y de los conventos más que en el fondo del mar; y si no os apuráis, os prometemos una pesca más milagrosa que la suya. El pescador de peces se convirtió en pescador de hombres; vosotros os rodearéis de amigos junto a la Cátedra Apostólica. Vosotros habréis predicado una revolución por la tiara y la capa, marchando con la cruz y el estandarte, una revolución que no tendrá necesidad más que de una chispa para incendiar las cuatro esquinas del mundo". (2)

He aquí aún un extracto de una carta de "Nubius" a "Volpe", del 3 de abril de 1824:

"Se ha puesto sobre nuestros hombros una pesada carga, querido Volpe. Debemos hacer inmoral la educación de la Iglesia y llegar por medios pequeños, bien graduados aunque bastante mal definidos, al triunfo de la idea revolucionaria gracias a un papa. En este proyecto, que siempre me ha parecido sobrehumano, marchamos aún tanteando (...) (3)

"¡Plan sobrehumano" dice Nubius, y quiere decir plan diabólico! ya que es planear la subversión de la Iglesia por medio de un mismo Jefe, lo que Mons. Delassus4 llama el atentado supremo porque no se puede imaginar nada tan subversivo para la Iglesia como un Papa seducido por las ideas liberales, un Papa que utilice las llaves de San Pedro al servició de la contra-Iglesia. Ahora bien ¿no es acaso lo que vivimos actualmente desde el Vaticano II, desde el nuevo Derecho Canónico? ¡Con este falso ecumenismo y esta falsa libertad religiosa promulgados en el Vaticano II y aplicados por los Papas con fría perseverancia, a pesar de todas las ruinas que han provocado desde hace más de veinte años!

Sin que se haya comprometido la infalibilidad del Magisterio de la Iglesia, incluso quizás sin que jamás haya sido sostenida una herejía propiamente dicha, asistimos a la Auto demolición sistema tica de la Iglesia. Auto demolición es una palabra de Pablo VI, que implícitamente denunciaba al verdadero culpable, pues ¿quién puede "auto demoler" la Iglesia sino aquél cuya misión es mantenerla en la roca firme?... ¡Y qué ácido tan eficaz para disolver la roca como el espíritu liberal que penetra al mismo sucesor de Pedro! ¡Este plan es de inspiración diabólica y de realización diabólica! No sólo lo han revelado los enemigos de la Iglesia, sino también los Papas lo han develado y predicho. Es lo que veremos en el próximo capítulo.

NOTAS:

(1) (Vol. 2, Ed. original, 1859; reimpreso por el Círculo del Renacimiento francés, Paris, 1976. Mons. Delassus reprodujo de nuevo sus documentos en su obra "La conjuración anticristiana" DDB, 1910, T III p. 1035-1092).
(2) Instrucción permanente de 1820, op. cit., p. 82-90. 3 (Op. cit. p. 129).
(3) ("El problema de la hora presente", DDB, 1904, T.I, p. 195).


Extraído de "Carta abierta a los católicos perplejos". Monseñor Marcel Lefevbre.

Fuente: Stat Veritas

domingo, 6 de febrero de 2011

El Padre San Pío de Pietrelcina y el Arzobispo Marcel Lefebvre. ¿Qué sucedió realmente durante su encuentro?

La Mentira

En Estados Unidos existe un libro titulado ‘Padre Pio Gleanings’ (Selecciones del Padre Pio) de Pascal Cataneo, el cual ha sido traducido al inglés. En las páginas 58 y 59 se puede leer el siguiente pasaje:

“Entre las muchas, muchas personas quienes fueron a ver al Padre Pio, estuvo el Arzobispo Lefebvre, quien más tarde se adheriría obstinadamente a la Tradición católica, como la llamaba él, cuestionando la autoridad del Vaticano II y por lo tanto fue removido de su cargo por el Papa Pablo VI.

“El Arzobispo tuvo un encuentro con el Padre Pío en la presencia del profesor Bruno Rabajotti. Este testigo reportó que en un momento en particular el Padre Pío miró a Lefebvre de forma muy severa y dijo: ‘Nunca cause discordia entre sus hermanos y siempre practique la regla de obediencia, y sobre todo, cuando le parezca a Ud. que los errores de quienes representan la autoridad son muy serios. No existe otro camino que la obediencia, especialmente para aquellos quienes hemos hecho este voto’.

“Padre Pío le pudo haber dado este consejo debido a que él mismo tuvo que obedecer algunas órdenes cuestionables, su actitud era poner esto en las manos de Dios, porque Él encontraría la manera de que la verdad triunfase. Parece que el Arzobispo Lefebvre no veía las cosas de la misma forma, incluso cuando respondió al Padre Pío de la siguiente manera: ‘Lo recordaré, Padre’.
Padre Pío lo miró fijamente y, viendo lo que muy pronto ocurriría, dijo: ‘¡No, usted lo olvidará! usted desgarrará a la comunidad de los fieles, oponiéndose a la voluntad de sus superiores e incluso irá en contra de las órdenes del Papa mismo, y este afán sucederá muy pronto. Usted olvidará la promesa que hizo hoy y toda la Iglesia será herida por usted. No se ponga en el lugar de juez, no tome poderes que no le corresponden y no se considere como la voz del pueblo de Dios, que Dios ya ha hablado por ellos. No siembre la discordia y la disensión. Sin embargo, ¡sé que lo hará!’. Desafortunadamente, la verdad de la profecía del Padre Pío fue obvia para todos”.
[Fin de cita]


La Verdad


El Arzobispo Lefebvre y el Padre Pío en el pasillo

El 8 de agosto de 1990, el Arzobispo Lefebvre escribió una carta personal a un sacerdote de la Fraternidad en Francia, quien le había escrito previamente para saber sobre su encuentro con el Padre Pío. He aquí un extracto de la carta:

“Por muchos años ya, esta difamación ha sido una mentira de principio a fin, y ha estado circulando por Italia. Ya la he refutado, pero esta mentira se niega a morir. No existe una sola palabra de verdad en la copia de la página de la revista que me envió.

“El encuentro tuvo lugar después de Pascua, en 1967, durando dos minutos. Me acompañó Fr. Barbara y un hermano de la Congregación del Espíritu Santo, el Hno. Felin. Conocí al Padre Pío en un pasillo, cuando iba de camino a su confesionario, le asitían dos Capuchinos.


“Le expliqué, en pocas palabras, el propósito de mi visita: que bendijera a la Congregación del Espíritu Santo, la cual estaba por celebrar un Capítulo General Extraordinario al que asistíría, y que estaba siendo conducida al ‘aggiornamiento’ o modernización, como estaba sucediendo con otras sociedades religiosas, y que temía que tal reunión sería problemática…

“Entonces el Padre Pío exclamó: ‘¿Yo bendiciendo a un arzobispo?, no, no, ¡es usted quien debe bendecirme a mí!’, se inclinó para recibir la bendición. Lo bendije, el besó mi anillo y continuó su camino hacia el confesionario…


Padre Pío besando el anillo de Mons. Lefebvre

“Esto fue todo lo que ocurrió en ese encuentro, ni más, ni menos. La invención que se plasma en el texto que me envía, es sólo producto de una imaginación y mendacidad satánica, el autor es hijo del ‘Padre de la Mentira’.

“Gracias por darme la oportunidad de decir una vez más la verdad, simple y llana.
"

“Suyo, de la manera más cordial,
en Cristo y María.

+Marcel Lefebvre.
"

Fuente: Biblia y Tradición
Título: El Padre San Pío de Pietrelcina y el Arzobispo Marcel Lefebvre. ¿Qué sucedió realmente durante su encuentro?
Autor: FSSPX Distrito EEUU
Original en inglés: Padre Pio & Archbishop Lefebvre. What was the actual conversation between the two?
Traducción: Alejandro Villarreal de B&T -2011-